Julio Abdel Aziz Valdez
Si el encarcelar a toda la oposición electoral en Nicaragua antes de las elecciones que dieron la victoria al dictador Daniel Ortega y a Rosario Murillo era una bajeza, el hecho de su anuncio para el libre visado para cubanos resulto ser la cereza sobre el pastel.
Una realidad tan obvia y clara, ante la incapacidad del gobierno cubano de poder contener a la creciente oposición ha optado por la formula desarrollada durante la crisis del Mariel de 1980, abrir las fronteras, siendo una isla y dado los extensos convenios de migración que tienen con los Estados Unidos producto precisamente de esa crisis, ahora están optando porque el flujo migratorio que antes se producía en forma de goteo desde Ecuador, quien posee la misma figura legal con Cuba, ahora se abrirá una chorro desde Nicaragua que se encuentra mucho más cerca, se prevén caravanas desde Managua y se unirán a las de Honduras que ya tienen más experiencia en ello.
Las izquierdas en el poder no solo libran batallas con sus detractores sino con su propia población a la que no dudan en usar como moneda de cambio para sus nefastos objetivos, mientras la pobreza y la carestía se apodera de todos, la desesperación por no poder el cambiar esos regímenes empujan a las masas a que se dirijan a la frontera más cercana.
Los nicaragüenses son una minoría en las caravanas de migrantes a los Estados Unidos por la cercanía que tienen con Costa Rica, además por la empatía cultural, esto ha llevado a paliar la crisis, y por ello con poco tino los norteamericanos no ubican a este país, donde su sistema democrático republicano se encuentra en las mismas condiciones que el cubano y venezolano, cooptado por elites de delincuentes con discurso, ¿Qué tan difícil sería formar caravanas de nicaragüenses y cubanos? Pues al parecer la canallada se ha montado en una oficina de la Dirección de Inteligencia de Cuba, no sería para menos, obligar a los norteamericanos a negociar otra vez sendos acuerdos ¿a cambio de? Pues de ayuda, así es, comida y dinero, la retorica antimperialista y la mentira propagandista del bloqueo continúan, pero con dinero y comida retienen a su propia población, hacen su muro un metro mas grande y pasan de la desnutrición aguda a la crónica, y claro, otra vez exigen una cantidad de visados para que la oposición mas ruidosa se salga y deje a los mansos, los que con una lata de comida callan, finalmente estos mismos fueron los que hicieron el trabajo sucio el 15 de noviembre.
La izquierda latinoamericana aplaude y agradece que estos regímenes sumen cadáveres, mañana esos migrantes enviarán dinero y mantendrán los lujos de esa casta que se ha erigido en su torre de marfil, esto es lo que añora quienes en la marginalidad electoral desean para sus respectivos países, en Chile, Colombia, Brasil, y en toda Centroamérica.
La migración como amenaza y arma de extorsión frente a los norteamericanos en su miopía, también ideológica aceptan, creo que en mejor momento no pudo desarrollarse esta manipulación, hemos regresado treinta años en la historia, a la Guerra Fría.
Migrantes manipulados por la necesidad y gobiernos nefastos que usan a las redes delincuenciales traficantes de seres humanos para facilitar sus objetivos, el narcotráfico diversificado y en alianza siempre con los políticos deseosos del dinero que no pueden generar con producción.
La aspiración de la izquierda por convertirse en los nuevos lideres canallas a cargo del Estado, curiosamente se quejan de las reacciones de las democracias frente a la protesta y vandalismo con respaldo legal pero aplauden la represión de la izquierda 100 veces peor, todo con la justificación que aquellos apaleados y muertos son los enemigos ideológicos, así se construye el discurso y el horizonte programático de los que aspiran tener todo el poder.