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sábado, abril 4, 2026

El aporte visible e invisible de las mujeres a la economía guatemalteca

Por: Jeraldine del Cid

Columnista de PERSPECTIVA

En los últimos años, las mujeres se han integrado más al mercado laboral, con lo cual se observa un mayor involucramiento de ellas en la vida pública y productiva del país. Esto, en alguna medida, muestra la superación progresiva de los roles tradicionales de género asignados a hombres y mujeres. En la actualidad, las mujeres cumplen con un rol de productivo y el desarrollo de actividades en el ámbito privado y/o doméstico.

Recientemente, según datos de la Encuesta Nacional de Empleo e Ingresos (Instituto Nacional de Estadística, 2013) existen 5.2 millones de mujeres en edad de trabajar. De ellas, el 41% trabaja o está en búsqueda de trabajo por lo que pertecencen a la población económicamente activa. En el caso de los hombres, 4.9 millones se encuentran en edad de trabajar, de los cuales el 83% está económicamente activo. Con estos datos se puede determinar que, aunque hay más mujeres que hombres en edad de trabajar, su participación activa en la economía es marcadamente menor.

En 2013, los hombres percibieron Q2,028 de ingresos mientras que las mujeres obtuvieron Q1,703″.

Se encuentran diferencias y desigualdades también para las mujeres económicamente activas en relación a los hombres. Uno de los elementos fundamentales para evidenciar esa diferencia es el promedio mensual de ingresos. En 2013, los hombres percibieron Q2,028 de ingresos mientras que las mujeres obtuvieron Q1,703. Es decir, las mujeres recibieron, en promedio, el equivalente al 84% del total de ingresos promedio de los hombres. En otras palabras esto es significa que por cada Q100 que ganó un hombre, una mujer ganó Q84.

Sin embargo, la contribución de las mujeres a la economía va más allá de su inserción en el mercado laboral. Existe un aporte oculto a la economía que no se ha valorizado debido a que realizan labores no remuneradas. ¿Qué pasa con el 59% de las mujeres en edad de trabajar que no forma parte de la población económicamente activa? Es común pensar que «no trabajan» pero usualmente no reciben un salario por varias de las tareas que llevan a cabo: por ejemplo, el trabajo doméstico en los hogares, que tanto provee a la economía nacional, no se reconoce, ni se valora. Por lo tanto, el aporte de las mujeres a la economía se invisibiliza.

La Comisión para la Valorización del Trabajo No Remunerado de los Hogares de Guatemala, con el apoyo técnico de la Comisión Económica para América Latina, calculó el Trabajo No Remunerado (TNR) para valorizarlo y compararlo con el Producto Interno Bruto, indicador que mide la producción anual generada en el país.

La valorización del TNR deriva de imputar los salarios promedio de las actividades remuneradas a las actividades no remuneradas semejantes. Como resultado, el TNR de la población guatemalteca equivale a casi un quinto de PIB, 18.9% específicamente.

Al desagregarlo por sexo, el TNR de las mujeres representa el 82% frente al 18% de los hombres. Del total de horas no remuneradas trabajadas que se reportaron a nivel nacional, el 21% corresponde a horas de hombres y el 79% a horas de mujeres. Con estos datos se puede determinar que el aporte de las mujeres a la economía nacional es mucho mayor de lo que se reconoce.

 

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