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martes, marzo 17, 2026

Gloria Porras y el cambio ideológico dentro de la USAC

Julio Abdel Aziz Valdez

La verdad me extraño que se haya tardado tanto en definir la reelección de la Licenciada Gloria Porras por parte del Consejo Superior Universitario de la San Carlos, esta aparente tardanza en realidad plantea una discusión sorda en el seno de la casa de estudios, y es que por fin hay disidencia política-ideológica en la monolítica y exacerbada identidad de izquierda en la universidad.

El triunfo de una profesional no adscrita ni como investigadora ni como docente además de ser altamente contradictoria para una institución que le pone mil trabas a cientos de profesionales de otras universidades para que se adscriban a la única universidad estatal, y luego elige a una profesional que no ha hecho méritos en la institución para que la represente en tal alto y controversial ente del Estado como es la Corte de Constitucionalidad no dejara de ser visto por la historia como una contradicción.

Me gustaría que a la hora de hablar de los votantes de la Licda Porras se hiciera en los mismos parámetros de los que votaron por las otras opciones, que si hubo trasiego de influencias, dinero debajo de la mesa, o vaya la acusación de siempre la de estar en contubernio con estructuras corruptas,  pero al no tener eso seguro partiré de lo que si consta, de la llamada conciencia político-ideológica del sancarlista, de ese profesional y estudiante que sigue pensando en términos de mayor intervencionismo del Estado, en que las mineras e hidroeléctricas destruyen el medio ambiente, que la protesta pública debe ser protegida por el Estado aun cuando destruya la economía, y por supuesto el suponer que todo lo que provenga de las voces autorizadas del feminismo y del etnicismo fanático tiene que tener el peso legal imponerse y cambiar la estructura de poder ladino, heterosexual y patriarcal.

La enorme decepción que ha significado que los proyectos políticos de izquierda, legales desde muchísimo antes de la firma de los acuerdos de paz, el no poder acceder al poder absoluto del Estado, esa visión semi romántica del totalitarismo que plantea que el sistema es tan nefasto que solo se puede cambiar cambiándolo todo y todo ello tiene que darse en todas las esferas de lo político, pero el ejecutivo se volvió inalcanzable y la marginalidad perenne en el legislativo ha convertido a la izquierda, la proyección enfermiza del oenegenismo, en la eterna luchadora por alcanzar el poder y cuando lo obtiene en mantenerlo a como de lugar.

El voto tradicional sancarlista escenificado por su actual rector, que por cierto guarda prisión preventiva, se vio hace unos años cuando decide concederle un Doctorado Honoris Causa a Evo Morales cuando era presidente de Bolivia con todo y cuando se había mostrado ampliamente antidemocrático y fanático etnicista, o cuando ese mismo Rector decide invertir miles de dólares en un monumento que hacía referencia a los “mártires universitarios” muertos durante el conflicto aun cuando varios de ellos lo hicieron empuñando las armas, ese sentido medio enfermizo que asume que el porcentaje del presupuesto que se les destina es una forma de retribución del Estado, que muchos de esos mártires no dudaron en querer destruir, al solo hecho de asumirse como académicos al servicio de, esa idea abstracta y manipulada, del pueblo.

Lejos estamos de asumir que la Universidad al mismo tiempo de haber contribuido grandemente al desarrollo de la nación también, por ese sentido corporativista, ha sido coparticipe de actos de corrupción.

Que fácil a sido asumir la superioridad moral construida con el conflicto y la muerte el decir que son “la voz de los sin voz” una posición llena de soberbia y arrogancia de quienes habiéndose enquistado en el amparo del Estado asumen la falsa lectura una historia como sobrevivientes de los embates del poder y represión, vaya ironía cuando la universidad fue, es y será el poder mismo y para muestra esta última elección y las muchas otras en las que ha participado, participa y participara.

La licenciada que nada ha brindado a la Universidad fue elegida por esta para representarla, ¿paradójico no? pero quedará para la historia no por su elección final, por demás viciada, sino su elección discutida que marca el cambio hacia un pensamiento más crítico sancarlista.

 

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