Julio Abdel Aziz Valdez
Cuando los inicio la Segunda Guerra mundial una de las primeras acciones que los Estados Unidos realizo en su esfera de influencia fue exigir que se decomisaran bienes de alemanes y japoneses y que se cerraran las vías de comercio con aquellas naciones, esto provocó grandes pérdidas económicas en Guatemala y no sé hasta qué punto influyó, junto con la debacle de los sistemas totalitarios, en la caída del régimen de Ubico en 1944 y otros más en la región.
Durante la Guerra Fría toda Centroamérica fue escenario de las guerras de baja intensidad, la confrontación indirecta entre Estados Unidos y sus aliados contra la Unión Soviética y sus aliados, armas, dinero, entrenamiento, pero sobre todo la ideología fluyó y ensangrentaron hasta los cimientos estas naciones.
Hoy, a más de 30 años de la caída del régimen soviético que dejó de exportar el comunismo y con ello muchos países finalmente lograron superar esos conflictos, sin embargo, los herederos que lograron sobrevivir en el beneplácito de occidente hoy se convierten en las cajas de resonancia del régimen despótico de Rusia.
¿Por qué las denodadas defensas de la izquierda hacia el régimen ruso? como bien afirmamos antes estos ya no son comunistas, es más, el mismo Putin ha cuestionado abiertamente muchas de las grandes verdades del mal llamado progresismo post-comunista ejemplos: el feminismo, la diversidad sexual y hasta el multiculturalismo, el dinero ruso dejó de fluir en forma de divisa convertible para esas organizaciones de vanguardia armada, ¿qué es lo que queda? Pues bien, la cara plantada frente al occidente y Estados Unidos no desde el plano económico sino del netamente militar.
La ignorancia de la izquierda es tal que siguen pensando que la mera posición rusa frente a occidente es porque sigue vivo el espíritu soviético, asumen que aun cuando dejaron a Marx y a Lennin por un lado es simple hecho de ponerse frente a sus “enemigos de siempre” es suficiente razón para apoyar los actos deleznables que hoy llevan a cabo en Ucrania.
Vaya miopía, ¿condenar lo que sucede en Ucrania es tan complicado que creen que los pueden ver pro-gringos si lo hicieran? se les olvida que el gobierno norteamericano ha empujado más por las transformaciones en forma de intervención política y económica que los rusos con dinero y asesoría militar durante y después del conflicto armado interno, fue ese intervencionismo norteamericano el que sostuvo a la CICIG que tanto alaban, el procesamiento legal de los gobernantes que tanto defenestraron, el que mantiene un vigoroso exilio de ex fiscales y juzgadores que promueven la sedición desde suelo norteamericano.
El mostrar simpatías hacia los bandos que mejor representen intereses y concordancias ideológicas, afortunadamente, es un derecho para los habitantes de este país con todo y que esto pueda representar visiones altamente destructivas de la misma humanidad, afortunadamente el problema no va por ahí, sino por la validación de los medios de propaganda ruin y de la aceptación de las voces destructivas. La izquierda post guerra fría, paradójicamente con el amparo del poder norteamericano el cual juraron vencer hasta la muerte, hoy pulula con absoluta impunidad llamando a la toma del poder, amenazando y destruyendo, la contradicción a flor de piel surge precisamente cuando en regímenes que hoy defienden como los Rusos y su “segunda guerra patria” y a Cuba en su “lucha contra el bloqueo” no son capaces de lidiar con la mínima critica dentro de su propios países y emplean toda la fuerza coercitiva y de represión que jamás aquellos activistas de red social han visto en sus vidas.
Para no dejar dudas de supuestas perdidas de memoria, ni los Estados Unidos ni ninguna de las ex potencias coloniales europeas hoy en día no tienen ni un gramo de solvencia moral para señalar a Rusia por sus acciones militares, pero esto no demerita tampoco en un milímetro el afirmar que esta invasión es un acto deleznable.