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jueves, abril 3, 2025

Paro académico estudiantil en la USAC: un harakiri revolucionario

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No es la primera vez que sucede una toma de instalaciones, es más, esto ya es parte de las medidas usuales que estudiantes, trabajadores y hasta personas ajenas a la Universidad tienen de demandar la atención a sus reclamos.

Julio Abdel Aziz Valdez

No es nuevo que se recurra a bloquear la libre circulación y el funcionamiento de una de las instituciones mas grandes que tiene el Estado como es la USAC, la lógica detrás de ello es similar a la de obstruir una carretera, basta 10 personas decididas un par de llantas en llamas, palos y el rostro cubierto.

Pero en este año el nivel de radicalización inmerso en las protestas alcanzó niveles especiales que merece ser analizado. Cientos de estudiantes han tomado la decisión de no recibir clases, virtuales, y dejar pasar el semestre, dicho en otras palabras perderlo, todo en función de que su reclamo se acate, una especie de huelga de hambre académica, claro está, detrás de ello decenas de docentes y académicos están no solo apoyan sino que incentivan tales actos, no ha faltado quienes usan lenguaje poético y los califiquen que héroes de la autonomía y bueno, un año perdido no es el fin del mundo aseguran sí con ello están “rescatando” la universidad, como sí la universidad dependiese de la asistencia de los estudiantes a las aulas virtuales como si es el caso en instituciones privadas. Me permitiré hacer algunas observaciones en relación a tal medida que es bueno que el resto de la población conozca sobre el llamado “Paro Digno”, y así formen una idea:

  1. Todos, absolutamente todos los estudiantes de pregrado (licenciaturas e ingenierías) de la universidad de San Carlos de Guatemala están becados, o sea, el costo de su formación lo asume el Estado, ¿Cómo? Pues esta paga por los edificios, ahora cerrados, administración, servicios y sobre todo docentes, todo con dinero proveniente de los impuestos, este dinero es pagado incluso por quienes no usan este servicio, vaya, hasta por quienes pagan de su bolsa su formación en universidades privadas.

El que no asistan a sus clases pues pone en entredicho su condición de becados, pero no hay problema ya que la universidad no condiciona sus servicios al desempeño académico, lo que a mi parecer es un error, porque asume parcialmente que esto es un derecho (que en la practica no lo es) y entonces cada quien asume su responsabilidad si gana con 100 o con 61 o vaya, solo va a hablar con sus amigos y simplemente no cumple con sus clases y no acumula puntos, como regularmente sucede con los eternos dirigentes estudiantiles. Las asociaciones de estudiantes en cada unidad académica están viviendo procesos de descomposición y hasta de desaparición en la medida que estas no solo representan menos a sus asociados, sino que forman parte del poder o mejor dicho del micropoder y los estudiantes que están conscientes que su paso por la universidad es corto (debería serlo) y no tienen tiempo para perderlo en espacios donde la academia se diluye en política.

  • El paro ha mostrado la división de clase que no gusta ver entre los estudiantes porque se cree o se maneja discursivamente que todos son iguales y no. Entre los que están ocupando instalaciones y fervientemente están llevando a cabo el “paro” están aquellos que siguen dependiendo de su núcleo familiar, o sea, la pequeña burguesía que aparentemente “no tiene nada que perder” con prolongar su carrera un año más, por otro lado, están quienes si trabajan y llegan a recibir clases en su horario de descanso y no pueden permitirse tal pausa porque esto los perjudica. Los discursos mas revolucionarios son para los que menos necesitan de tal revolución, lo que nos remonta a los años de ocupación de la universidad por parte de organizaciones de izquierda armada. Como hacer entender a un estudiante radicalizado que la fuente de su radicalización no proviene de sus condiciones de vida sino de los discursos, un ejemplo es el llamado a defender la educación pública gratuita, que por cierto no está en discusión, ¿Quién en su sano juicio iba a querer pagar por algo que obtiene gratis aparentemente? Pues el estudiante pequeño burgués y su familia que conoce el costo de los colegios privados de donde proviene la mayoría de estos nuevos revolucionarios, lo paradójico es que al obtener títulos y trabajo y la ansiada movilidad social estos se decantan menos por la educación pública para sus hijos, ¿paradójico no?
  • Los docentes están divididos en dos grandes categorías, me gustaría pensar entre los que apoyan el paro y los que no, pero no es así porque existe una enormidad de profesionales que “lo apoyan” y los otros que simplemente no opinan (los menos) la división no esta ahí, sino entre los docentes titulares y los interinos, para que las personas de a pie entiendan esta división es entre los trabajadores que son dueños de su plaza y ya nada puede sucederles, o sea, que son inamovibles, entre ellos hay valiosos profesionales pero también están aquellos que en la mentalidad burócrata al alcanzar dicha inmovilidad pues dejan de esforzarse, los interinos por su parte son los peones del juego, al igual que los titulares hay muchos valiosos profesionales y otros que son útiles para votar nada más, mostrar esta división en medio de esta problemática tiene un sentido, el que los estudiantes sepan las razones detrás del discurso del apoyo al paro.

Los docentes, una vez contratados en cualquiera de las dos vías o condiciones, no dejan de percibir sus salarios con este paro, porque su pago no depende de que reciban o no clases los estudiantes, sino de que fluya los recursos financieros provenientes del presupuesto general de la nación. Hasta ahora unos cuantos, muy pocos, han llevado su solidaridad con el movimiento hasta el extremo de para solicitar permisos laborales de ausencia (no  renuncia) y con ello dejan de percibir sus salarios temporalmente (por lo regular son titulares los que harían tal acto de lucha, porque los interinos al hacerlo pueden perder su opción de ser recontratados al semestre siguiente), dicho en otras palabras, con todo y los discursos encendidos, no hay correspondencia de sacrificio en el personal docente con lo que estos estudiantes en paro hacen, y eso no debería extrañar ya que ambos sujetos son diferentes mientras uno busca la convalidación por medio de la obtención de un título el otro esta cumpliendo con un trabajo nada más. El suponer que un trabajador, que depende de su salario sea realmente “solidario” con un estudiante que esta perdiendo un año de sus estudios es además de incoherente, un sin sentido, de ahí expresiones como “los estudiantes ponen el pecho o la cara por todos” o sea, “se sacrifican cual mártires” (habría que preguntar a los padres de familia si concuerdan con tal sacrificio de tiempo)

  • El autogobierno universitario ha sido uno de los factores mas importantes del desarrollo científico de eso no cabe la menor duda, pero también ha generado la existencia de castas gobernantes, como en todo conglomerado. Los políticos locales aspiran al poder y a los recursos que ese poder proporciona, los hay de diversas tendencias ideológicas y con nexos en partidos políticos tradicionales y vaya hasta con empresarios, delincuencia organizada, ex militantes de organizaciones guerrilleras, en fin, de todo. Quisiera creer que la academia esta por encima de esto, pero no es cierto porque no son los académicos los que hacen política regularmente y no es porque estos tengan un aura de moralidad sino porque el político es alguien que hace que los procesos se desarrollen, que camine el andamiaje, y el otro es el que proporciona argumentos, bases conceptuales y demás. El autogobierno, visto así, parece una contradicción, pero es mejor con el que sin él. Todas las virtudes y males hay en el incluido el hecho de que la izquierda que coopto el poder en ella a lo largo de décadas desee con toda la fuerza retomar dicho poder a costa incluso de destruir los sueños de miles de estudiantes. El llamado fraude, si es que se produjo (y merecería procesos penales si se demostrarse), se da en el contexto del modelo electoral universitario, o sea, si lo hubo todo el sistema esta en entredicho y por lo tanto todas las elecciones que se llevan a cabo, Decanaturas, Direcciones, Juntas Directivas y hasta las elecciones de representantes ante el Consejo Superior y las de la AEU o asociación de estudiantes universitarios que es una de las organizaciones más numerosa que hay porque aglutina a todos los estudiantes sancarlistas, 200 mil, y la menos representativa de toda la historia en sus elecciones participa menos del 10% del electorado. Todo la estructura esta en entredicho, aquí no caben medias verdades o medias mentiras, de lo contrario estamos frente a otro evento electoral que es cuestionado por quienes no se vieron elegidos y para ello recurren a enlodar todo el sistema, algo parecido sucedió con los reclamos de Trump que finalmente no cuajaron por obvias razones.
  • El fantasma del conflicto armado regresa y se convierte en un muerto viviente. Bajo el argumento que todo el poder es malo y hay que tomarlo para convertirlo en bueno cualquier acción por mala que sea se justifica en tanto que lo que intenta cambiar es mas malo que la misma solución. Esta es la lógica que el fraude destruye a la autonomía y a la educación universitaria pública, por lo que el pequeño sacrificio del paro académico en realidad es poco, pero si se hace entre todos van a derrocar al malo malísimo y con unas nuevas elecciones, donde pueda ganar sin lugar a dudas el licenciado Jordán Rodas el camino estará libre para poner a la universidad en el lugar correcto de la historia, o sea, una vez gane la revolución armada, recordando esos años aciagos, todo será paz y harmonía. En realidad tanto el cuestionado rector actual como todos los demás contendientes en las elecciones son políticos y todos tienen intereses tanto políticos como económicos, todos están ligados a fuerzas de poder fuera de la universidad sino como se mantienen esas campañas políticas, de ahí podrían decir si hay gente con el narco o ex guerrilleros que en parte es cierto pero eso no refleja todo el espectro, lo que mejor lo define es el hecho de que utilizar discursos que llaman a la emotividad, “el paro digno” sería la consigna que evocaría aquella de “solo el pueblo salva al pueblo” o “mientras haya pueblo habrá revolución” ¿Cómo resistirse a formar parte de algo que sobre pasa al mismo estudiante en su visión egoísta de ganar cursos para hacerse de un título? Es mas importante “rescatar a la universidad” y vaya en el camino poner al candidato de la izquierda en el poder, el regresar a lo que era antes y ¿Qué era antes? mucho podríamos decir al respecto, pero es mejor invitar a todos los que no son sancarlistas a ver decenas de murales, cientos de cursos, publicaciones y demás que recalcan una y otra vez la idea de la necesidad de una revolución de corte socialista por demás totalitaria, contradictoria con la idea misma de democracia, de las visiones etnicistas y feministas de la realidad como si con ello fuesen a cambiar la realidad de la que son parte.

Este es un momento que llama a la reflexión no solo por los matices que ha cobrado sino por la permanencia de los discursos fanáticos que llaman, sin más ni más, a la autoinmolación, el nihilismo ha pasado a entronarse de nuevo. La izquierda universitaria resurge de entre las sombras donde se ocultó por años para intentar hacerse del poder a como dé lugar asumiendo con ello el viejo recurso de la moralidad, aspecto que nunca tuvo.

Preguntas sin respuesta:

¿Seguir destinando el 5% del presupuesto a una institución que no se sabe manejar a sí misma? ¿invertir en estudiantes que no estudian? ¿en docentes que no quieren enseñar? ¿invertir para que esta noble institución sea usada como botín de guerra por parte de políticos? ¿invertir en pensamiento intelectual que sueña con la destrucción del Estado y construir uno más grande y omnipresente? ¿si los estudiantes en paro no obtienen lo que exigen en los próximos meses van a dejar de estudiar el próximo semestre? De ser así ¿para que continuar matriculado? Por el contrario, y si se llegase a realizar un exhaustivo y concienzudo análisis de las probabilidades de la renuncia del actual Rector y todo el CSU y se llegase a la conclusión que no va a suceder ¿no hay razón para continuar con el paro ahora? antes de que el semestre se pierda por completo, ¿Cuántas manifestaciones serán necesarias para mantener en alto el ánimo que cada día desaparece en los ocupantes de las instalaciones? ¿Cuántos músicos reproduciendo melodías que invitan a la lucha? ¿Cuántos recorridos de la memoria? ¿Cuántos rimbombantes diseños de carteles de guerra con el puño cerrado en alto serán necesarios?

Y, por último, si las actuales autoridades cuestionadas han logrado imponer su visión de legalidad ¿Por qué habrían de renunciar? Para complacer a quienes si se han decantado por acciones ilegales y que al final negociaran para que no se les procese por ello, ¿Jordán Rodas, ya sin el amparo de su envestidura de procurador de derechos humanos, estará dispuesto a competir de nuevo por la rectoría de la universidad? ¿Dentro de 4 años o en un plazo menor luego de haberse concretado una supuesta renuncia? Todo esto se lo dejamos a ustedes para que las respondan.

 

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