15.8 C
Guatemala City
viernes, junio 12, 2026

¿Traidor a qué? El catolicismo de frente al integrismo de izquierda

Julio Abdel Aziz Valdez

Por si fuera poca tanta locura y contradicción en estos días de bloqueos y posicionamiento de la marca Plurinacional que aún sigue teniendo pocos adeptos, una manta el colgada en el atrio de la Catedral de Guatemala que acusa al Arzobispo Gonzalo de Villa de traidor, que además se hace extensivo al Obispo Alvaro Ramazzini, por el pronunciamiento oficial que hace la conferencia episcopal en torno al error que implica el cambio de gobierno en medio de la crisis que enfrentamos, claro, no desdice el planteamiento esencialista de las devenidas de sectas que están planteando el cambio radical de sistema republicano a uno de corte cosmogónico eclesial, en fin, la iglesia por fin hecho mano de la historia, al menos en eso, y plantea que un cambio así sería un error.

Las turbas fanáticas no entienden que una organización que tiene más años que todas las democracias del continente, que abiertamente han  llamado a sus feligreses, a lo largo de la historia, para que se inmolaran en conflictos armados a lo largo y ancho de hemisferio, Guatemala no fue la excepción, de repente diera un giro de su postura tradicional más activista de izquierda, y de repente sonara como más cercana a la visión oficialista, cabe mencionar que la institución eclesial nada gana en ello dado que han mostrado su independencia económica y política del ejecutivo.

Los insultos a los que hacíamos referencia al inicio, contradictoriamente, sobresalen en personas carentes de una vida religiosa activa, dicho en otras palabras, ni practicantes de esta religión son es más, si se ven en forma simbólica esta manta podría inferir una amenaza proveniente del creciente fundamentalismo de aquellos que siguen considerando la opción del botón de reinicio en el sistema operativo del Estado. Están viendo como la iglesia reacciona coyunturalmente y abandona, al menos por un tiempo, su función de caja de resonancia del etnicismo y clasismo de la izquierda miope que considera por un lado a la religión misma como su enemiga y a los protestantes como sus más abyectos representantes, por lo que refugiarse en una institución que en veces habla desde la “opción por el pobre” y ellos interpretan “la opción por el progresismo fanático”.

El proyecto político plurinacional a tomado la mano de religiosos rebeldes, como una vez lo hicieron los comunistas, y querían avanzar como talibanes en plena recuperación del territorio que consideran propiedad de Dios y no de los humanos y sus debilidades, es este fanatismo el que llevó a alguien, por primera vez, a insultar a un jerarca y acusarlo de traidor, esto nos lleva a la pregunta obligatoria:  ¿traidor a qué? Pues a la visión triunfalista de ese nuevo reino de Dios sobre la tierra, así es, una amenaza venida de la izquierda con poca memoria, que de repente se le olvidó la vida de sacerdotes, monjas y miembros de comités de eclesiales muertos por concretar la idea de revolución que ellos mismos construyeron.

¿Cómo da de vueltas la historia? De ahí lo fascinante de estudiarla, el activismo huérfano de figuras y de sentidos de lucha, hoy se siente abandonado por una institución que en tiempos de aborto y matrimonios igualitarios no tiene reparos de acusar de colonial, pero cuando campesinos salen acarreados, perdón, movilizados en sus demandas y esa misma iglesia los defiende con su “doctrina social” es aplaudida y vitoreda. Los herederos del conflicto armado, religiosos y ateos, junto con jóvenes integristas creen tener la solvencia moral por haber detenido el transito durante unas horas para condenar a la jerarquía eclesial y exigirles que “se pongan del lado correcto de la historia” que es siempre el lado de ellos.

El laicismo ha quedado en un segundo plano, y lo es cuando en plena convocatoria los nuevos elegidos para ser la vanguardia de la revolución, los 48 Cantones de Totonicapán, hacen una ceremonia maya e invocan a sus deidades, para que les guíe en la lucha, aspiración de estos nuevos iluminados por la santidad del fuego sagrado, a ser los gobernantes. Espero que llegado a este punto la iglesia católica, responsable de la evangelización en el mundo, se haya detenido a analizar el rumbo de estas nuevas sectas y en parte hayan influido para sacar este comunicado, es preferible un gobierno producto de elecciones, con candidatos que negocian a un grupo de fundamentalistas que gritan plurinacionalidad y ni siquiera saben lo que esto significa.

¿Acaso es tarde para que la jerarquía se dé cuenta de los beneficios de la laicidad para ellos mismos? Una religión que se encuentra en retroceso frente a otras congregaciones religiosas, donde las voces del fundamentalismo de sus propios sacerdotes y autoridades resuena más que la salvación del alma, finalmente se están dando cuenta que jugar con fuego ocasiona heridas y cicatrices difíciles de sanar, el católico que sale de su iglesia no volverá.

 

Suscríbete a Nuestro Boletín

¡No te pierdas las noticias más relevantes y contenido exclusivo! 📲

Últimas Noticias

Noticias Recomendadas