A solo 100 días de que ruede el balón en la Copa Mundial de la FIFA 2026, la fiebre por asistir al evento se enfrenta a una realidad económica desafiante. Con boletos que promedian entre los $450 y $800 para los encuentros menos populares, y cifras que alcanzan los miles de dólares para los partidos estelares, la afición debate si el torneo se está volviendo una experiencia elitista.
Redacción Perspectiva
La FIFA ha implementado un sistema de precios dinámicos, donde el valor de la entrada varía según la ciudad, el estadio, el asiento y, fundamentalmente, la demanda del mercado. En la primera etapa de venta se movilizaron casi 2 millones de entradas, una cifra que superó en más de 30 veces la oferta disponible, lo que ha empujado los precios al alza.
Esta situación ha generado críticas entre asociaciones de aficionados europeos. Jean Baptiste Leduc, de la asociación de aficionados franceses, confirmó que no viajará debido al contexto internacional y, principalmente, al costo prohibitivo de las entradas. Desde España, otros seguidores consideran que la FIFA ha priorizado la recaudación sobre la capacidad económica de los fans.
Logística y seguridad en las sedes
Además del costo de ingreso, los aficionados evalúan la complejidad de desplazarse entre las sedes de Estados Unidos, México y Canadá.
- En México: La presidenta Claudia Sheinbaum envió un mensaje de tranquilidad a los turistas, asegurando que el país es un lugar seguro y tranquilo para disfrutar del torneo.
- Preocupación global: Algunos aficionados, como el alemán Tom Roeder, han expresado inquietud por el contexto bélico internacional, optando por sedes específicas como Canadá para evitar posibles repercusiones en territorio estadounidense.
- Impacto local: En ciudades como Miami, las autoridades advierten que el tránsito será crítico, sugiriendo a los residentes locales tener paciencia o planificar vacaciones fuera de la ciudad durante el evento.
La postura de la FIFA
Ante las críticas, la FIFA defiende el valor de los boletos bajo el argumento de que los ingresos generados son reinvertidos en el desarrollo del fútbol a nivel mundial. Sin embargo, para muchos hinchas que, como Ariel Acosta, están dispuestos a dejar sus empleos por seguir a su selección, el sacrificio económico para este 2026 será mayor que en cualquier edición anterior.
Con información de Telemundo.
































