Hace poco tiempo se hablaba de él como uno de los futbolistas más prometedores del fútbol europeo, pero las cosas han cambiado para Mohammed Ihattaren, debido a que al futbolista, de 21 años, ha sido detenido dos veces en apenas cuatro meses por vinculación con el crimen organizado y presuntas agresiones a su expareja, por lo que el Juventus, equipo al que pertenece, ya trabaja con sus abogados para rescindir su contrato.
La policía le detuvo el mes pasado por ser sospechoso de agredir a su exnovia y en noviembre ya había sido arrestado por amenazas y mantener vínculos estrechos con delincuentes del crimen organizado.
De hecho, hace tiempo que no se presenta a los entrenamientos de la Juventus después de que sus cesiones a la Sampdoria y al Ajax, intentos de relanzar su carrera, no salieran muy bien.
Tal es la situación, con el jugador, que podría dejar el fútbol a pesar de tener solo 21 años y haber sido una de las grandes esperanzas del fútbol de Países Bajos.