La semana de Argentina pasó de mala a peor.
La nación ya tenía el corazón roto por haber perdido la final de la Copa América el domingo, y por el repentino y descorazonador retiro de la estrella mundial del fútbol Lionel Messi de la selección nacional, cuando llegaron más malas noticias el miércoles: la economía está creciendo muy poco y puede dirigirse a una recesión en 2016.
La economía de Argentina, la segunda más grande en América del Sur, creció apenas 0.5% en el primer trimestre del año en comparación con el mismo periodo de 2015. Si bien la cifra reportada fue baja, las expectativas eran peores debido a que la economía sufrió en muchos aspectos.
A principios de junio, nuevos números mostraron que la inflación aumentó 40% anual en mayo pasado. «Claramente estamos en un punto de inflexión«, dijo el ministro de finanzas de Argentina, Alfonso Prat-Gay, durante una reunión con funcionarios del continente en días pasados.
«Esta sin duda era una economía que estaba funcionando erróneamente y necesitaba cambiar de rumbo a la brevedad posible«, agregó el funcionario.
Argentina no es Brasil o Venezuela (dos naciones con crisis económicas severas), pero no están mucho mejor que cualquiera de las dos. Ahora bien, si hay una diferencia notable: el cambio en el gobierno. El nuevo presidente argentino, Mauricio Macri, tomó el poder en diciembre de 2015, tras 12 años de un régimen populista.
La economía sufrió gravemente durante la gestión de Cristina Fernández de Kirchner, que ahora está bajo investigación por fiscales federales que presentaron cargos por presunto lavado de dinero y por manipular contratos en el Banco central. La exmandataria ha negado ambos cargos.
Ahora el nuevo presidente está tratando de enderezar el rumbo. La economía argentina ha crecido muy poco en años recientes y su inflación se ha disparado, causando que los precios de la comida, el gas, la electricidad y la renta se eleven.
Macri ha llevado a cabo una serie de reformas económicas. Su equipo, encabezado por Prat-Gay, reconoce que los cambios han generado un dolor a corto plazo con la esperanza de que tengan una ganancia a largo plazo.
“La expectativa en los próximos meses sigue viéndose desafiante porque han heredado el legado de los Kirchner”, dijo Mauro Roca, economista argentino de Goldman Sachs. «Al final del día, Argentina ha hecho un importante cambio en términos de políticas publicas”, agregó.
Entre los cambios implementados se encuentra la suspensión de impuestos de exportación, de controles de la moneda y la finalización de una batalla de 15 años contra fondos estadounidenses. En abril pasado, Argentina emitió deuda por 16.500 millones de dólares. Fue la deuda más grande colocada por un país en desarrollo en un solo día, una señal de que los inversionistas están confiando en el nuevo liderazgo.
Fuente: CNN


































