Se considera fundamental elevar los ingresos fiscales al menos al 15 por ciento del PIB, a fin de poder financiar un mayor gasto social y en infraestructura y para poder respaldar esfuerzos enfocados en una reducción duradera de la delincuencia y de la corrupción.
Los análisis de la misión por ejemplo sugieren que la erradicación de la pobreza extrema requeriría al menos 1 por ciento del PIB en gasto fiscal. Se requerirá un fortalecimiento continuo de la SAT para revertir la caída del incumplimiento tributario y alcanzar un ingreso adicional; Dicho fortalecimiento incluirá medidas estratégicas como el fortalecimiento del marco jurídico de la SAT; el estimulo de la responsabilidad del personal fortaleciendo un sistema de evaluación del rendimiento y enfrentando de manera consistente problemas de integridad y fortalecimiento de los servicios digitales de la SAT.


































