Las restricciones por la pandemia han afectado a todo el mundo, y en Guatemala comienzan a verse estos efectos en el cierre de empresas diversas. La cabecera departamental de Quetzaltenango, segunda ciudad en importancia del país, evidencia cómo su economía se debilita, con el cierre de hoteles y restaurantes emblemáticos de ese departamento.
Redacción Perspectiva
Según el Banco de Guatemala (BANGUAT), solo entre marzo y abril se perdieron 60 mil empleos en el país. Mientras se produce la necesaria reapertura, diferentes negocios (incluso los que parecían más sólidos), comienzan a cerrar, definitiva o temporalmente.
Quien visitó Xela y no se tomó un café en Baviera, se perdió parte de la identidad citadina del departamento. El 3 de julio, en la página del Café Baviera jardín se publicó un comunicado en el que anuncian que “la crisis los obliga a cerrar el Café Baviera Jardín, sucursal que trabajó los últimos 14 años”.
De la misma manera, informa el comunicado, cerraron temporalmente Café Baviera Centro Histórico y Café Baviera Cemaco. Mientras puedan volver a abrir, mantendrán las entregas a domicilio, indican.
Otro restaurante que debió cerrar por la crisis fue La Casona. Igualmente, los hoteles Pensión Bonifaz, con 85 años de existencia y el Hotel Modelo, de 125 años, tuvieron que cerrar desde marzo.
































