24 C
Guatemala City
jueves, abril 3, 2025

12 pasos para comenzar tu negocio

[bsa_pro_ad_space id=5]

No hay límites para las personas que pueden convertirse en emprendedores exitosos. No necesitas tener un título universitario, ni tener mucho dinero ni siquiera tener experiencia en el mundo de los negocios. Sin embargo, sí necesitas tener un buen plan y la motivación para realizarlo.


Si estás leyendo este artículo, lo más probable es que ya tengas esa motivación, pero puede que no sepas por dónde empezar a construir tu imperio.


Para eso estamos aquí.

Revisa esta guía paso a paso para ayudarte a convertir esa gran idea en un negocio exitoso.

1. Evalúate

Empecemos con la pregunta básica: ¿Por qué quieres empezar un negocio? Usa esa pregunta para guiarte hacia qué tipo de negocio quieres empezar. Si lo que quieres es ganar un poco de dinero extra, puedes empezar con una fuente alternativa de ingresos. Si lo que quieres es más libertad, entonces tal vez sea momento de dejar tu trabajo de 9 a 6 y empezar algo nuevo.

Una vez que hayas pensado en la razón, empieza a hacerte más preguntas para descubrir qué tipo de negocio deberías empezar, y para descifrar si realmente tienes lo que se necesita para hacerlo.

  • ¿Qué habilidades tienes?
  • ¿Qué te apasiona?
  • ¿Cuáles son tus áreas de expertise?
  • ¿Cuánto dinero puedes gastar, sabiendo que la mayoría de los negocios no triunfan?
  • ¿Cuánto capital necesitas?
  • ¿Qué estilo de vida te gustaría vivir?
  • ¿Estás listo para ser un emprendedor?

Sé brutalmente honesto en tus respuestas porque esto te dará la base para todo lo que hagas a continuación, así que lo mejor es saber la verdad desde el principio.

2. Piensa en una idea de negocio

¿Ya tienes una idea de negocio brillante? Si sí, ¡felicidades! Puedes pasar a la siguiente sección. Si no, hay cientos de formas de generar una buena idea. Aquí algunas:

  • Pregúntate qué sigue. ¿Qué tecnologías o avances están por aparecer, y cómo van a afectar a los negocios? ¿Te puedes adelantar a esto?
  • Arregla algo que te moleste. La gente prefiere tener menos de lo malo que más de lo bueno. Si tu negocio puede arreglar un problema, tus clientes lo agradecerán.
  • Aplica tus capacidades en un campo totalmente nuevo. Muchos negocios e industrias hacen las cosas de cierta forma porque es la manera en la que se han hecho siempre. En esos casos, un nuevo par de ojos que vea las cosas desde otra perspectiva puede hacer una gran diferencia.
  • Usa el enfoque más barato, más rápido y mejor. ¿Tienes una idea de negocio que no es completamente nueva? Si sí, piensa en las ofertas actuales y enfócate en crear algo mejor, más barato o más rápido.

También sal a la calle y conoce gente, pregúntales cosas, busca consejos de otros emprendedores, busca ideas en línea y usa cualquier método que te funcione y que te haga sentido.

3. Haz una investigación de mercado

¿Hay alguien más que esté haciendo lo que quieres empezar a hacer? Si no, ¿hay una razón de peso detrás?

Empieza a investigar a tu competencia, ya sea haciendo preguntas por teléfono, visitando locales, etc. También puedes hacer encuestas en línea entre amigos y con desconocidos, incluyendo preguntas como “¿Qué factores consideras antes de comprar o contratar este producto o servicio?” O “¿Qué le mejorarías a esto?”.

Tres de los errores más comunes que comete la gente cuando hace su investigación de mercado son:

  • Usar investigaciones secundarias
  • Usar únicamente recursos digitales
  • Encuestar únicamente a gente conocida

4. Obtén retroalimentación

Permite que la gente interactue con tu producto o servicio y ve lo que opinan. Un par de ojos nuevos puede ayudarte a identificar un problema, además de que esta gente se convertirá en tu embajadora, sobre todo si escuchas su opinión y si les gusta el producto.

Una de las formas más sencillas de usar esta retroalimentación es a través del método “Lean Startup” que tiene tres pilares básicos: hacer un prototipo, experimentar y luego cambiar. Si sacas un producto, obtienes retroalimentación y luego le haces ajustes antes de lanzar el siguiente siempre estás mejorando y te aseguras de seguir siendo relevante.

Sólo debes tener en cuenta que algunas opiniones, pedidas o no, serán buenas y otras no tanto. Por eso debes tener listo un plan para recibir retroalimentación.

Aquí te dejamos seis pasos para manejar la retroalimentación que obtengas:

  1. ¡Para! Puede que tu cerebro esté demasiado emocionado cuando empieces a recibir retroalimentación, lo que puede llevarlo a generar malas conclusiones rápidamente. Desacelera un poco el paso y date tiempo para analizar cuidadosamente lo que acabas de escuchar.
  2. Empieza diciendo ‘gracias’. La gente que te haga malos comentarios no espera que se los agradezcas, pero si lo haces, es muy probable que te respeten por ello y que tengan ganas de seguir siendo honestos en el futuro.
  3. Busca el grano de la verdad. Si a alguien no le gusta una idea, no quiere decir que odien todo lo que acabas de decir. Recuerda que esta gente está intentando ayudarte y que sólo están señalando un problema pequeño o una solución en la que puedes profundizar.
  4. Identifica patrones. Si escuchas el mismo comentario una y otra vez, es momento de tomar nota y hacer algo al respecto.
  5. Escucha con curiosidad. Debes estar dispuesto a entrar en la conversación asumiendo que el cliente tiene el control.
  6. Pregunta. Identifica por qué les gustó o no les gustó algo. ¿Cómo podrías mejorarlo? ¿Cuál sería una mejor solución?

Y una buena forma de superar la retroalimentación negativa es creando una “pared de amor” en la que puedas pegar los mensajes positivos que hayas recibido para inspirarte y usar después esos mensajes cuando empieces a vender tu producto o servicio. Las reseñas positivas, tanto digitales como de boca a boca, pueden hacer una gran diferencia.

5. Hazlo oficial

Desde el inicio, cubre todos los aspectos legales de tu negocio para que no tengas problemas con gente que quiera robar tu idea, o tu nombre o cualquier cosa que sea tuya.

Entre los puntos importantes a revisar está:

  • Consolidar legalmente el negocio
  • Registrar el nombre
  • Registrar patentes o propiedad intelectual
  • Revisar temas con hacienda
  • Sacar los permisos necesarios

Habrá cosas que puedas hacer tú solo, pero lo ideal es apoyarte con abogados y contadores para tener cubierto cada aspecto legal que pueda afectarte en el futuro.

6. Escribe tu plan de negocios

Un plan de negocios es una descripción escrita de cómo evolucionará tu negocio desde el inicio.

El inversionista y fundador Tim Berry escribió en Entrepeneur: “Puede que cubras todo lo que necesitas en 20 o 30 páginas de texto más otras 10 de proyecciones mensuales, administración y cualquier otro detalle. Si tienes un plan de más de 40 páginas, no estás resumiendo bien las cosas”.

Esto es lo que sugerimos que tengas en tu plan de negocios:

  1. Título. Empieza con el nombre de tu negocio.
  2. Resumen ejecutivo. Este es un resumen de alto nivel de lo que incluye tu plan de negocios, empezando por la descripción de la empresa, el problema que resolverá tu negocio, la solución por sí misma y la forma.
  3. Descripción del negocio. ¿Qué tipo de negocio quieres empezar? ¿Cómo se ve la industria? ¿Cómo cambiará en el futuro?
  4. Estrategias de marketing. ¿Cuál es tu mercado objetivo y cómo puedes venderles?
  5. Análisis competitivo. ¿Cuáles son las fortalezas y debilidades de tu competencia? ¿Cómo planeas vencerlos?
  6. Plan de diseño y desarrollo. ¿Cuál es tu producto o servicio y cómo se desarrollará? Luego, crea un presupuesto para ese producto o servicio.
  7. Plan de operaciones y administración. ¿Cómo funcionará tu negocio en el día a día?
  8. Factores financieros. ¿De dónde va a salir el dinero? ¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Qué proyecciones deberías tener y qué factores deberías considerar?

Dedica de una a tres páginas para cada pregunta, y recuerda que tu plan de negocios es un documento vivo que necesitarás actualizar conforme tu negocio crezca.

7. Financiamiento para tu negocio

Hay cientos de formas de conseguir recursos para empezar tu negocio. Martin Zwilling, inversionista que provee servicios y productos para startups y pequeños negocios, recomienda las siguientes 10 fuentes para financiar tu negocio. Revísalas y toma en cuenta tus propios recursos, tus circunstancias y tu forma de vida para identificar cuál funciona para ti.

  1. Pon tu propio dinero. Puede que esta opción te tome más tiempo, pero la ventaja es que tú controlas tu propio destino (y tus ingresos).
  2. Presenta tu idea a tus amigos y familiares. Puede ser complicado separar las relaciones personales de los negocios, pero puedes hablar lo más honestamente posible y sobre todo, dejarlo todo por escrito.
  3. Pide un préstamo pequeño al banco o a alguna institución privada.
  4. Lanza una campaña de financiamiento digital en plataformas como Kickstarter.
  5. Busca un grupo de inversionistas locales.
  6. Aplica para conseguir inversionistas de alto riesgo.
  7. Recurre a una incubadora de negocios. Estas empresas están diseñadas para ayudar a nuevas startups a crecer.
  8. Consigue un socio estratégico. Si alguien quiere tu producto o servicio como para pagar por él, lo más probable es que también quieran financiarlo.
  9. Considera plantear intercambios. Por ejemplo, puedes ofrecer un sistema de almacenamiento o un software a cambio de que alguien te preste sus oficinas.
  10. Busca una línea de crédito del banco.

8. Desarrolla tu producto o servicio

Después de todo el trabajo que has puesto en arrancar tu negocio, sentirás increíble cuando tu idea cobre vida, solo recuerda que necesitas un pueblo entero para construir un producto. Si quieres hacer una app y no eres un desarrollador, necesitarás contratar a alguien. O si necesitas una producción en masa de un producto, tendrás que tener un equipo de fabricantes.

Uno de los puntos más importantes a la hora de pensar en fabricantes y estrategias de costos es enfocarte en dos cosas: simplicidad y calidad. Tu mejor opción no será necesariamente el que fabrique el producto más barato, incluso si los costos son mejores. También debes asegurarte de que tu producto llame la atención de la gente rápidamente.

Cuando estés listo para hacer el desarrollo del producto y necesites contratara mano de obra externa, asegúrate de:

  1. Mantener el control de tu producto y aprender constantemente. Si dejas el desarrollo en manos de alguien más sin supervisión, puede que no obtengas que lo que pensaste al inicio.
  2. Implementa revisiones para reducir riesgos. Si sólo contratas a un freelancer, lo más probable es que no puedas revisar su trabajo. Si vas a optar por esta via, contrata dos o tres para que no tengas que tomar por buena la palabra de una sola persona.
  3. Contrata especialistas. Busca gente que sea increíble haciendo específicamente lo que tú necesitas-
  4. No pongas todos tus huevos en una sola canasta. Asegúrate de no perder todo tu progreso porque tu freelancer se fue o porque un contrato no se termina.
  5. Administrate bien para ahorrar dinero. Los costos de todo pueden variar dependiendo de la especialidad de la gente, así que asegúrate de no estarle pagando demasiado a un ingeniero sobrecalificado cuando pudieras estar obteniendo el mismo resultado por un menor precio.

Para tenerlo todo bajo control, empieza a aprender todo lo que puedas sobre la producción, para que puedas mejorar el proceso y hacer mejores contrataciones con el tiempo.

Esto será diferente para los emprendedores que ofrecen servicios, pero también es importante. Tienes una variedad de habilidades por las que la gente está dispuesta a pagar, pero esas habilidades son complicadas de cuantificar. ¿Cómo establecerte y establecer tus capacidades? Puedes considerar crear un portafolio de tu trabajo, puede ser un sitio web en el que muestres lo que haces.

9. Empieza a construir tu equipo

Para hacer crecer tu negocio vas a necesitar confiarle responsabilidades a otras personas. Vas a necesitar un equipo.  Independientemente de si eres un socio, un empleado o un freelancer, aquí te dejamos tres tips para que encuentres a las personas correctas:

  1. Establece tus objetivos de manera clara. Asegúrate de que todos entienden tu visión y su rol dentro de esa misión.
  2. Sigue protocolos de contratación. Cuando inicies el proceso de contratación de personal necesitas tener muchas cosas en cuenta, desde revisar bien los perfiles hasta hacer las preguntas correctas.
  3. Construye una cultura laboral fuerte. ¿Qué hace que la cultura de una empresa sea buena? ¿Cuáles son las bases de esa cultura? Recuerda que no necesitas recrear las oficinas de Google para tener un buen ambiente de trabajo, porque esto se basa más en el respeto y en el empoderamiento de tus empleados a través de múltiples canales como entrenamiento y mentoría.

10. Busca un espacio

Esto puede ser una oficina o una tienda. Tus prioridades serán diferentes dependiendo de tus necesidades, pero aquí te dejamos 10 cosas básicas a considerar:

  1. El estilo de tu operación. Asegúrate de que tu espacio es coherente con tu estilo e imagen.
  2. Demográficos. Empieza pensando en quiénes son tus clientes. ¿Qué tan importante es para ellos la cercanía? Si eres una tienda que depende de la comunidad local para su existencia, entonces tu ubicación es un factor sumamente importante. Pero habrá otros modelos de negocios para los que no lo sea tanto.
  3. Tráfico a pie. Si necesitas que la gente entre a tu tienda, asegúrate de que sea fácil de ubicar. Recuerda que hasta los puntos comerciales más concurridos tienen esquinas muertas.
  4. Accesibilidad y estacionamientos. ¿Tu negocio es accesible? No le des un pretexto a tus clientes para ir con la competencia sólo porque no tienes donde estacionarte.
  5. Competencia. Hay ocasiones en las que tener a tu competencia enfrente es algo bueno, y hay ocasiones en las que no. Ya hiciste tu análisis de mercado, así que ya sabes lo que es mejor para tu negocio.
  6. Cercanía a otros negocios y servicios. Esto va más allá de la gente que camina por ahí. Observa si los negocios que tienes cerca pueden enriquecer la calidad del tuyo.
  7. Imagen e historia del lugar. ¿Qué dice esta ubicación sobre tu negocio? ¿Hay negocios que han fracaso anteriormente en esta ubicación? ¿El lugar en el que está refleja la imagen que quieres proyectar?
  8. Regulaciones. Dependiendo de cuál sea tu negocio, éstas pueden ayudarte o perjudicarte. Por ejemplo, si vas a abrir una guardería y hay una regulación que impide construir tiendas de alcohol sobre esa colonia puede ayudarte. Solo asegúrate de no ser la tienda de alcohol que quiere abrir junto a una guardería.
  9. Infraestructura. Esto importa más cuando estás considerando un edificio viejo o cuando estás iniciando un negocio digital. Tienes que asegurarte de que el espacio cumple con las características que requiere tu empresa. Si vas a construir algo, contrata al equipo correcto para evaluar el terreno antes de tomar cualquier decisión.
  10. Renta, servicios y gastos en general. La renta suele ser uno de los mayores gastos, pero también tienes que considerar lo que se paga de servicios y gastos en general como el mantenimiento. No te gustaría empezar pagando un precio y luego teniendo que desembolsar otro al mes siguiente.

Una vez que tienes claro lo que debes buscar, es momento de salir a encontrar ese lugar que lo tenga todo, y para eso te van a servir bastante estos cuatro tips:

  1. Piensa en tus tiempos. Los dueños de locales ya empiezan a ofrecer otro tipo de contratos más flexibles, con tiempos más cortos. No te enganches a un contrato a largo plazo si no tiene sentido para lo que vas a hacer.
  2. Busca en todos los campos. Hay muchos tipos de lugares que puedes usar como espacios de co-working, centros de negocios, oficinas compartidas, etc. Revisa varias opciones.
  3. Usa recursos digitales. Puede que encuentres un excelente lugar en otro punto de la ciudad si lo buscas en internet.
  4. Cierra el trato bajo tus propios términos. De nuevo, siempre tienes opciones, así que no te ates algo que te haga sentir incómodo.

Después de tener la ubicación perfecta, entonces puedes enfocarte en la estética del lugar.

11. Empieza a vender

Independientemente de tu producto o industria, el futuro de tu negocio dependerá de tus ventas. Steve Jobs lo sabía, y por eso, al arrancar Apple desde su cochera, se pasó días enteros hablándole a inversionistas.  Hay muchas estrategias diferentes de ventas y varias técnicas que puedes usar, pero aquí te dejamos cuatro que siempre te van a funcionar:

2. Pide un compromiso, pero no seas encimoso. No debes ser penoso a la hora de pedir que den el segundo paso o a la hora de cerrar una venta, pero tampoco quieres que los clientes sientan que los estás forzando a hacer algo que en realidad no quieren.

3. No tengas miedo de que te digan que ‘no’. Timo Rein es un ex vendedor que iba de casa en casa tocando puertas (y luego cofundó Pipedrive, el software de negocios) y él dice que “la mayoría de las personas son demasiado diplomáticas y te dejan dar tu discurso de ventas incluso cuando no tienen ningún interés en comprarte. Y eso en sí mismo ya es un problema porque el tiempo es nuestro recurso más valioso.”

4. Hazlo una prioridad. Tal como lo dijo el genio del emprendimiento Gary Vaynerchuk: “Conseguir ganancias y tener un negocio redituable es una buena estrategia de negocios. ¿O somos esas personas que creen que los usuarios o las visitas al sitio o el tiempo que pasan en nuestro sitio hacen que nuestro negocio sea exitoso?”

Pero, ¿cómo cerrar esas ventas? Empieza por identificar a la audiencia que quieres para tu producto o servicio. Encuentra a los que suelen subirse a las tendencias antes que nadie, haz crecer tu base de clientes y pon anuncios para encontrar a tu gente y luego, identifica el canal de ventas o la estrategia que realmente te genere conversiones y te empiece a dar ganancias.

12. Haz crecer tu negocio

Hay millones de formas de crecer. Puedes adquirir un nuevo negocio, buscar una nueva audiencia, ofrecer más cosas, etc. Pero ningún plan de crecimiento importa si no tienes los dos atributos clave que tienen todas las compañías en crecimiento.

Primero, tienen un plan para publicitarse. Usan las redes sociales de manera efectiva a través de campañas orgánicas, pagadas o de influencers. Tienen una lista de correos y saben cómo usarla. Entienden exactamente quién es su audiencia (ya sea digital o no) y la encuentran a través de sus campañas de marketing.

Y luego, una vez que tienen un nuevo cliente, entienden la forma de retenerlo. Probablemente hayas escuchado a mucha gente decir que el mejor cliente es el que ya tienes. Tus clientes actuales ya te dieron su correo, ya te dejaron su información de pago y ya probaron lo que tienes para ofrecer. Y al hacerlo están construyendo una relación contigo y con tu marca. Ayúdalos a sentirse lo mejor posible con esta relación.

Empieza utilizando estrategias que incluyan invertir en tu área de servicio al cliente y contratar personal, pero debes entender que tu trabajo nunca termina. Siempre estarás compitiendo por esos clientes y no puedes dormirte en tus laureles. Sigue investigado al mercado, contratando talento y haciendo productos superiores y con eso estarás en el camino hacia construir el emporio que siempre soñaste.

Fuente: Entrepreneur 

 

[bsa_pro_ad_space id=5]

Suscríbete a Nuestro Boletín

¡No te pierdas las noticias más relevantes y contenido exclusivo! 📲

Últimas Noticias

[bsa_pro_ad_space id=11]

[bsa_pro_ad_space id=9]

Noticias Recomendadas

[bsa_pro_ad_space id=5]