¿Por qué algunos proyectos tienen éxito y otros no? Esa es realmente la pregunta del millón ¿no? Si estás frustrado debido a que uno de tus planes no se levanta del suelo, puede ser porque no has puesto en práctica estos puntos.
1. Establece una línea de tiempo. Todo proyecto que comiences debe tener una fecha final. Sé realista respecto al tiempo que le debes dedicar para cumplirlo. Si presupuestas poco tiempo terminarás sintiéndote derrotado. Si le dedicas demasiado, harás menos cosas de las que eres capaz. Si no sabes qué pasos seguir para alcanzar tu meta crea la línea del tiempo y comienza por algunas preguntas. Podrás fijar fechas límite hasta que sepas por dónde empezar.
3. Programa juntas semanales. Hacer una línea del tiempo y poner responsables para cada cosa no es suficiente. Debes revisar con cada persona que su trabajo vaya bien. Yo uso una tabla para que todos vean lo que hacen lo demás, de esta forma pueden saber cuando alguien de atrasa. Esto hace más fácil que otra persona se ofrezca a ayudar. En nuestras juntas semanales revisamos el proyecto y hablamos de lo que funciona y lo que no. Haz que duren poco tiempo y no te distraigas con otros asuntos.
4. Los jugadores clave deben estar disponibles. Si quieres asegurarte de que las cosas se cumplan, debes hacer que todos los participantes sean accesibles. Responde los correos y llamadas rápido. Cuando tienes tanto que hacer es fácil que algo se te salga de las manos. La manera más fácil de evitar esto es siendo accesible y respondiendo rápido.
5. Promueve la transparencia. No importa si las noticias son buenas o malas, los miembros de tu equipo trabajarán duro cuando sientan que están informados. Haz todo lo que puedas para motivar a la gente con la que trabajas para que sean parte del proyecto.
Fuente: Entrepreneur