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El servicio al cliente, dentro y fuera de una pantalla

Fuente: Entrepreneur 

Existen dos restaurantes en una misma calle muy cercanos el uno al otro, ambos ofrecen el mismo tipo de comida y cumplen con lo que esperarías de un establecimiento de su tipo: la comida es deliciosa, los precios son justos y el tiempo de espera para tener una mesa es muy corto. ¿Si ambos me gustan, qué hace que me decida por uno en lugar del otro? La respuesta es muy sencilla: el servicio al cliente. Mi respuesta no tiene nada de extraña, cada vez más los usuarios toman el servicio al cliente, como el motivador para decidirse por un producto o servicio sobre otro.


 Según un reporte realizado por NewVoiceMedia en 2018, el mal servicio al cliente le cuesta a las empresas más de $75 billones de dólares al año.


Un buen servicio, crea una relación de fidelidad entre el usuario y el negocio que no tiene precio, y que a corto plazo genera grandes beneficios. Un reporte realizado por Temkin Group revela que, después de tener una experiencia positiva con una compañía, 77% de los usuarios la recomendaría a un amigo.

La cifra anterior nos da una idea de la importancia de tener contentos a nuestros usuarios, ya que su fidelidad permite que sigan prefiriendo tu producto o servicio; incluso cuando se encuentre en otro país (como sucede con servicios como Uber), o aumentes tu precio. Ya muchos negocios lo saben, 74% de los directivos de consumo y detallistas, piensan que la confianza y la lealtad del cliente va de ‘alta a críticamente’ importante, en su éxito a corto plazo, de acuerdo con la Encuesta Global de Directivos de Consumo 2017.

En un mundo, donde a diario nos bombardean con información sobre nuevas marcas y productos, es fundamental crear estrategias que fortalezcan la fidelidad de tus clientes, a partir del servicio. Ahora bien, cuando hablamos de servicio al cliente, no nos referimos sólo a lo que pasa en el momento que usas un producto o servicio, sino también a lo que sucede antes y después, acciones que no siempre ocurren con personas involucradas físicamente. Es aquí donde te puedes apoyar de herramientas intangibles, que logren mejorar esa experiencia:

Así como las relaciones humanas, las relaciones entre usuario y negocio deben cuidarse para que perduren en el tiempo. En un mundo con tanta competitividad, ya no se trata solo de conseguir nuevos clientes, sino también de hacer ese lazo de lealtad con ellos cada vez más fuerte. Finalmente, además de ser ese empujoncito que necesitas, para tener una estrella extra en tu review de google o un nuevo cliente: un excelente servicio antes, durante y después de una experiencia, puede transformarse en el diferenciador que lleve al éxito a tu negocio.

Fuente: Entrepreneur

Fuente fotográfica: Entrepreneur

 

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