El fenómeno climático que está llevando las aguas del Pacífico costarricense a los 32 grados centígrados ha dejado de ser una crisis invisible. El reportaje “Una enfermedad de 32 grados: la fiebre marina que asfixia los arrecifes en Golfo Dulce”, de la periodista Catalina Fabbri, fue galardonado con el primer lugar del Premio Regional de Periodismo en Sostenibilidad 2025, destacándose entre las investigaciones más rigurosas de la región.
Redacción Perspectiva
La propuesta de Fabbri revela cómo el incremento sostenido en la temperatura del mar está asfixiando los arrecifes de coral en el Golfo Dulce. Según la investigación, cuando el agua supera el umbral de los 32 grados, los corales expulsan las algas que les dan vida, provocando un blanqueamiento masivo que destruye el refugio y alimento de cientos de especies marinas.
El jurado del certamen, que otorgó a la periodista un reconocimiento de USD$5,000, destacó la capacidad de la obra para conectar la crisis ambiental con la realidad económica de las comunidades costeras. La investigación documenta cómo la pérdida de estos ecosistemas impacta directamente en la pesca artesanal y en la seguridad alimentaria de quienes dependen del mar.
Un puente entre la ciencia y la ciudadanía
Más allá de los datos técnicos, la investigación de Fabbri —publicada originalmente en el medio Divergentes— fue premiada por su enfoque multidisciplinario. Al integrar voces de biólogos marinos y líderes comunitarios, la periodista logró transformar una métrica científica en una narrativa urgente sobre la supervivencia del ecosistema marino frente al cambio climático global.
Este reconocimiento subraya la importancia del periodismo de sostenibilidad para visibilizar los riesgos climáticos que, aunque ocurren bajo la superficie del mar, tienen consecuencias devastadoras en la superficie y en la economía de la región.

