La Universidad Francisco Marroquín (UFM) festeja los primeros 50 años de formar profesionales con principios éticos, jurídicos y económicos de una sociedad de personas libres, y responsables.
Redacción Perspectiva
La Marro como suele llamarse a la UFM, es un ejemplo de emprendimiento, tenacidad y visión que se ha convertido en pocos años en una de las universidades líderes en América Latina.

Manuel Ayau junto a los fundadores de la Universidad Francisco Marroquín, no podrían haber imaginado que, después de 50 años, esta pequeña universidad sería catalogada por TheBestSchools.org como la número uno en el mundo para el estudio de la economía clásica liberal, incluso ante renombradas universidades como University of Chicago, George Mason University o New York University.
Desde los primeros años, la UFM demostró su calidad y compromiso con los principios que serían destacados por personas de renombre internacional como George Gilder, inversionista, economista y autor estadounidense del famoso libro Wealth and Poverty en 1981, dedicara un capítulo de su libro Life After Google, a la Universidad Francisco Marroquín.

Asimismo, Milton Friedman, Premio Nobel de Economía, 1976 expresó: “ No conozco otra historia de éxito”.
La base del éxito de la UFM a lo largo de estos primeros 50 años destacan por su calidad académica y la difusión de principios éticos, jurídicos y económicos. Así lo manifestó su fundador Manuel Ayau al enfatizar la importancia de la educación como base de una sociedad libre y desarrollada.
“Creemos que debe existir una oportunidad de superación académica diferente de las ya existentes; una oportunidad diferente tanto en lo que respecta a la orientación administrativa y docente, como en lo referente a la filosofía sobre el orden social y a la formación profesional que conducen al progreso pacífico de los pueblos”, dijo el rector fundador, Manuel Ayau.

La Universidad Francisco Marroquín ha desafiado el concepto de la academia tradicional: no suscribe contratos permanentes; sus directivos son empresarios y emprendedores; a los directores de los departamentos se les exige atenerse a un presupuesto equilibrado. Con el propósito de realizar nuestra labor social como educadores, la universidad no participa en asuntos políticos y sociales cotidianos; en su lugar, se centra en cuestiones esenciales que trascienden los problemas contemporáneos.
La UFM es única en el mundo
La razón por la que destaca la UFM en el mundo, es por brindar una formación realmente integral a los estudiantes de todas las carreras.
Es así que sin importar la disciplina que cursen (Arquitectura, Administración de Empresas, Odontología, Economía, Educación, Derecho, Medicina, Estudios Políticos y Relaciones Internacionales, Psicología y Auditoría), deberán conocer el origen y las causas éticas, jurídicas y económicas de la riqueza en los países.
De esta manera, todos sus estudiantes se familiarizan con las ideas de economistas como Ludwig von Mises, Henry Hazlitt, F. A. Hayek, Adam Smith o Carl Menger, entre otros. Lo que lleva a formar profesionales que constituyan una verdadera fuerza intelectual.


































