Mirasol forma parte de Upfield, gigante en producción de alimentos que tiene entre sus principales lemas el cuidado a la sociedad. En esta línea, desde agosto iniciaron una serie de acciones tendientes a apoyar iniciativas como Ayuvi. Dos ejecutivos de Mirasol y la comunicadora de Ayuvi hablaron con Perspectiva al respecto de esta iniciativa.
Renée Saravia
En agosto recién pasado, Upfield entregó a Ayuvi el equivalente al consumo de un año de margarina Mirasol, “tomando en cuenta las necesidades en las dietas de los niños y en coordinación con la fundación Ayuvi”, dijo Carlos Andrés Hurtarte, Country Lead (líder país) Guatemala Mirasol.
La acción ubica a Upfield como parte de la cruzada de Ayuvi y es el principio de iniciativas similares. Hurtarte agregó:
“Sabemos que 7 de cada 10 niños pueden llegar a vencer el cáncer, estos niños son héroes y sabemos que necesitan recibir todo el apoyo y ayuda posible”.
Carlos Andrés Hurtarte: «Upfield busca marcar la diferencia»
Upfield es la empresa número uno en alimentos hechos a base de plantas del mundo. Entre estos, Mirasol resalta por su agradable sabor y beneficios para el consumidor.
Según comentó Carlos Andrés Hurtarte, Upfield cuenta con diversos programas de apoyo social enfocados en impactar positivamente la alimentación familiar, pero especialmente de los más pequeños.
La formación de buenos hábitos alimenticios a temprana edad puede tener un efecto positivo para toda la vida, indica y agrega que Upfield mantiene una gran relación con bancos de alimentos en México, Colombia, Perú y Brasil, donde realizan donativos de producto, apoyando a que familias enteras dispongan de grasas de excelente perfil nutrimental.

Pilares de la Responsabilidad Social ESG
Uno de los cuatro pilares que sostienen la estrategia de responsabilidad social de Upfield es lograr “Vidas más saludables”. El propósito es marcar diferencia, con alimentos de origen vegetal beneficiosos para el planeta y las personas.
Según estudios, las dietas basadas en plantas aportan mayor cantidad de nutrientes de todo tipo, entre otros, las grasas de origen vegetal, beneficiosas para la salud. Mirasol es parte de estos alimentos, dijo Hurtarte, quien concluyó:
“El donativo fue el inicio de una serie de acciones que beneficien a fundaciones como Ayuvi, de esta manera ponemos nuestro y ayudamos a marcar la diferencia en pro de la población guatemalteca, sobre todo en aquellos que más nos necesitan”.
Litai Santos: “es fundamental cuidar de la niñez guatemalteca”
Litai Santos, gerente Guatemala y El Salvador de Mirasol, enfatizó en la importancia de que Upfield se uniera a la labor de Ayuvi, en la línea de cuidar de la niñez guatemalteca con acciones “que tengan un impacto positivo en su futuro como es la alimentación”, dijo a Perspectiva.
La gerente mencionó que basados en el pilar “Vidas más saludables” de su estrategia ESG, donaron el equivalente a un año de consumo de margarina, para usarla como ingrediente en la elaboración de alimentos para niños afectados de cáncer a fin de asegurarles “comidas con un sabor único y un perfil nutrimental saludable gracias al origen vegetal de margarina Mirasol”.
El concepto de contribuir con un mejor planeta es abordado por la compañía desde varios ejes, “empezando por los insumos que utilizamos para fabricar margarina Mirasol, y por supuesto, la labor social en búsqueda de cambiar la vida de nuestro entorno, señaló Santos, quien enfatizó que Mirasol está presente en diferentes iniciativas sociales de varias índoles.
Ayuvi: «brindar un tratamiento sin costo a los niños»
Luisa Castillo, directora de comunicación de Ayuvi, mencionó que desde 1997 esa fundación recauda fondos para “brindar un tratamiento integral sin costo a los niños con cáncer de Guatemala. Esta operación se sostiene gracias a las donaciones de personas que creen en esta causa. Los canales de recaudación que maneja AYUVI son: Padrinos de Esperanza, Eventos, Proyectos digitales, Especie y Voluntariado”.
Entre los programas de Ayuvi, está el de nutrición, ya que un 56% de niños afectados tiene algún grado de desnutrición. Entre otros, aportan bolsas de víveres a algunas familias y dan seguimiento a los pacientes, para que no abandonen el tratamiento.
“Gracias al apoyo de todos los guatemaltecos que nos apoyan, hoy el 70% de la población con cáncer pediátrico en el país puede curarse si recibe un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado”, concluyó.



































