Ayer se conoció que la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT), pretende monitorear las redes sociales a fin de ubicar a personas que realicen ventas por Internet. El repudio fue la reacción inmediata de la ciudadanía, que a través de las redes sociales demostró su oposición a que sus cuentas personales sean vigiladas por el ente tributario.
Redacción Perspectiva
Marco Livio Díaz, superintendente de la SAT, anunció que esa dependencia creó la unidad Contact Center, que verificará la información de seis mil contribuyentes con los distintos sistemas de datos de la administración tributaria “para fiscalizar a los contribuyentes que están vendiendo a través de las redes sociales y no están facturando”.
El anuncio generó inmediatamente miles de críticas en las redes, donde entre otros señalamientos, se indica que la SAT estaría tratando de “investigar un delito cometiendo otro”, además de cometer espionaje, con la creación de un módulo que pretende controlar los movimientos económicos por internet, nacionales e internacionales”.
Guatemala es un país donde la inmensa mayoría se gana la vida en la economía informal. En un momento en el que se han perdido más de cien mil empleos formales, muchos guatemaltecos se las están ingeniando para sobrevivir con ingresos mínimos ofreciendo productos caseros y servicios a través de internet. Pretender criminalizarlos equivale a terminar con las pocas expectativas de sobrevivencia que tiene esta gran mayoría.
Y esto lo harían empleados estatales, quienes en ningún momento de la pandemia han visto amenazada su forma de ganarse la vida y mantienen intactos sus ingresos y prestaciones.
Las reacciones “tuiteras” van desde: “Sin miedo a la SAT. Mañana habrá panitos con chorizo a la puerta de su casa”, hasta diferentes memes y comentarios que exponen el absurdo de la medida.
Entre otros, Ricardo Méndez Ruiz, presidente de la Fundación Contra el Terrorismo expuso: “Con la economía del país crujiendo, esto no puede ser más que una broma de mal gusto de la SAT.Esta es la clase de asuntos en los que sí debería meter las narices el
@PDHgt Jordán Rodas.Poder ganarse la vida es un derecho humano que la SAT estaría violando de forma grotesca”.
Finalmente, es un hecho que la SAT no tiene potestad para divulgar información fiscal de los contribuyentes, por lo que una de las tantas reacciones expresó: “La SAT trata de asustar con el petate del muerto”.