Por lo menos 21 migrantes resultaron positivos a la prueba de coronavirus, mientras algunos de los 9 mil que calcula el gobierno de Honduras retornan a su país. El tránsito de la caravana que se salió de control y fue reprimido por autoridades guatemaltecas, ha motivado reacciones en ambos países, mientras el gobierno estadounidense ha dejado claro que en cuanto logren ingresar a su territorio, serán enviados de regreso a México.
Roxana Orantes Córdova
Hoy, el debate en redes sociales giró en torno a la nueva caravana procedente de Honduras, que logró atravesar la frontera pese a que muchos de los migrantes no presentaron documentos de identificación, pruebas negativas de coronavirus e incluso, acreditación de relación parental con miles de menores que viajan solos, con la esperanza de reunirse con sus padres en EE.UU.
Aunque la motivación de estas caravanas ha sido reiterada exhaustivamente: la búsqueda de oportunidades y el “sueño americano” y esto es innegable, también es cierto que suelen organizarse de forma muy “oportuna”, en momentos políticos clave en Estados Unidos y que el gobierno hondureño no realiza el mínimo esfuerzo por impedir esas salidas masivas e ilegales.
Por ejemplo, Honduras no exige a sus ciudadanos que presenten pruebas negativas de coronavirus o siquiera documentos de identificación. Al respecto, el gobierno de Guatemala adujo este lunes que las autoridades hondureñas no han cumplido los acuerdos a los que se habían llegado, para frenar y disuadir esas caravanas.
México coincidió con Guatemala, con un comunicado enviado a Honduras, donde piden a ese país que atiendan el flujo de migrantes, para prevenir futuros desplazamientos. Todos los países que tienen ruta para el tránsito ilegal de personas firmaron un convenio para frenar el desplazamiento de los inmigrantes, no solo centroamericanos sino además de algunos países caribeños como Cuba, e incluso asiáticos y africanos, señalan datos de la Organización Internacional de Migrantes (OIM).
El fin de semana, la caravana comenzó a atravesar la frontera. Algunos presentaron la documentación requerida por la ley y pasaron, mientras otros forzaron su ingreso y al llegar a Chiquimula, el grupo perdió el control y se enfrentó con fuerzas de seguridad guatemaltecas (ejército y policía), que reprimieron a los migrantes.
La reacción inmediata del gobierno hondureño fue de condena a la acción de las autoridades guatemaltecas, con un comunicado sobre los hechos. Mientras tanto, Blanca Izaguirre, Comisionada de Derechos Humanos en Honduras, dijo:
“Los estados deben garantizar que la migración sea regular, ordenada y segura para evitar que existan crímenes que atenten contra los compatriotas que se encuentran en contexto de migración”.
La ombudsman hondureña enfatizó en que las autoridades de los países donde transitan las caravanas deben velar por el interés superior de los niños y regularizar los procesos de reunificación familiar. También pidió que se garantice el retorno seguro para los que decidan retornar y a los migrantes, les pidió respetar las leyes.
Un tema que ha dividido las opiniones de la ciudadanía que se expresa en redes es la pandemia. Hasta el momento, 21 migrantes resultaron positivos al coronavirus y la mayoría no guarda ninguna medida de seguridad sanitaria, como distanciamiento o mascarilla.
Aunque los promotores de las migraciones ilegales parecen tener muchas expectativas del nuevo gobierno estadounidense, el tema no parece ser prioridad de Joe Biden, quien anunció que el miércoles, inmediatamente después de tomar posesión, firmará cuatro decretos relacionados con: pandemia, cambio climático, injusticia racial y crisis económica.
Hasta el momento, no se mencionó el tema de las migraciones ilegales, por lo que podría esperarse que las nuevas autoridades estadounidenses sigan con la misma política migratoria, al menos por algún tiempo.
Cifras y datos de las migraciones ilegales en la región
- Según la Organización Internacional de Migraciones (OIM) en México, 2020 terminó con 472 indocumentados muertos o desaparecidos en estados mexicanos. Todos los migrantes habían estado en tránsito desde Centroamérica a EE.UU.
- En 2018, por lo menos 2,500 niños caminaron por la región para llegar a la frontera mexicana, con o sin adultos encargados.
- Algunos centenares de migrantes presentaron documentos de identificación como pasaporte, además de PCR negativo. Este grupo entró legalmente a Guatemala antes de que se precipitara el ingreso de alrededor de 6,000 que no tenían esos requisitos.
- Cuando un migrante ilegal logra llegar a EE.UU., es retornado a México donde debe esperar el trámite de asilo que puede durar dos años o más. A partir de la pandemia, el gobierno estadounidense no ha otorgado asilos.
- En México, cientos de miembros del Ejército, la Armada y la Guardia Nacional se han sumado a los 500 agentes migratorios que permanecen en la frontera con Guatemala.