El descarrilamiento de un tren con sustancias químicas en Ohio el pasado 3 de febrero ha causado alerta en la población cercana que exige respuestas a las autoridades sobre los posibles efectos para la salud y ambiente.
Redacción Perspectiva
Tras catorce días del descarrilamiento de un tren cargado de sustancias químicas tóxicas en la pequeña localidad de East Palestine, en Ohio, Estados Unidos, los vecinos hacen un llamado a las autoridades para que informen sobre los posibles efectos secundarios.

El humo tóxico cubrió parte de la pequeña ciudad, mientras los habitantes piden respuestas sobre el derrame del peligroso químico conocido como cloruro de vinilo.
Varios vecinos han presentado síntomas respiratorios dolores de cabeza, ardor en los ojos y dolor de garganta. Además, personas cercanas al derrame han reportado que sus gallinas murieron de repente, los zorros entraron en pánico y sus mascotas enfermaron.
Derrame de tóxico
El tren que transportaba unos 150 vagones de mercancías, de los cuales 50 se descarrilaron en el accidente, de los cuales 10 contenían materiales potencialmente tóxicos. Hasta el momento, la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de EE.UU. no ha determinado la causa exacta del descarrilamiento, aunque, lo atribuye a un problema técnico en los rieles.

































