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Continúa la pugna de poderes, esta vez entre la Corte de Constitucionalidad y el Congreso de la República. Una resolución del tribunal constitucional amparó a Orlando Blanco y anuló la convocatoria que hiciera el Congreso para recibir las candidaturas de los interesados en ocupar la magistratura vacante.
Con la lectura de esa resolución empezó la sesión de ayer que terminó por indignar a diputados de diferentes bancadas. Para muchos, según sus palabras, la CC se está excediendo en sus atribuciones primero al depurarse a sí misma (tras anular la elección de Manuel Duarte) y luego anulando los procesos internos del Congreso.
Pablo Duarte, por ejemplo, criticó el actuar de la magistrada suplente Araujo, quien siendo la principal beneficiada con la salida de Manuel Duarte, no se inhibió y voto en favor de retirarle el cargo. Roberto Villate, de LIDER, hizo una crítica de la forma en que se está abusando del recurso de amparo y recordó que los procesos internos del Congreso no son impugnables. Acto seguido, en tono molesto señaló que el Congreso tiene “una manada de asesores” que ganan hasta 60 mil quetzales pero que en procesos importantes como este, donde tiene que sentarse el precedente y defender la independencia del Legislativo, no actúan.
El reclamo de Villate se dirigía, sobre todo, al Presidente Luis Rabbé, a quien acusó de nunca defender al Congreso, ni cuando los diputados han sido agredidos, ni en casos como este en que al Congreso se le “endereza la plana”. Otro diputado molesto fue el experimentado Oliverio García Rodas, que casi aventó la copia de la resolución de la CC diciendo “¿para qué me pasás esto? esto a mí no me importa”. Su argumento es que la CC no tiene poder para votar un proceso interno del Congreso y por lo tanto los diputados no tienen por qué acatar una resolución ilegal. Además, señaló, lo que se anuló fue el proceso de convocatoria pero para elegir al nuevo magistrado no es requisito hacer el llamado. “Si se nos ronca la gana, elegimos hoy, mañana o pasado”, señaló y exigió al Presidente hacerlo de inmediato para defender la autoridad del Congreso.
Rabbé, optó por pasar al siguiente punto asegurando que en reunión de Jefes de Bloque y en una próxima sesión se decidiría la elección».
El siguiente punto fue la Ley Anticoyotaje, como es conocida popularmente, que se refiere a reformas a la Ley de Migración. Dicha medida, tal y como sintetizó el diputado Jean Paul Briere, está enfocada en perseguir a quienes fomentan la migración ilegal antes que en criminalizar a los migrantes. Después de su aprobación por artículos, el quórum se rompió automáticamente.
Así el Congreso sigue sin limpiar la mesa para conocer el Presupuesto.


































