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sábado, abril 4, 2026

Corte IDH se negó a escuchar a legítimas autoridades indígenas

La Corte IDH descartó atender a líderes de la Comunidad Indígena Agua Caliente, Lote 9, que el 17 de marzo presentaron un memorial ante esa instancia. Esa corte está a punto de fallar en una demanda planteada por Rodrigo Tot, a quien los comunitarios desconocen como líder. Tot, avalado por Indian Law Resource Centers, es un activista ambiental cuya labor es paradójica, puesto que posee varios camiones y góndolas que prestan servicio a la minera MayaNíquel.

Roxana Orantes Córdova

Alfredo Chub Quib, alcalde comunitario y guía principal de la comunidad, expresa:

“Nos informaron que hay un caso en la Corte en donde están metiendo a nuestra comunidad y aseguran que nosotros estamos demandando al Estado de Guatemala porque no nos ha dado derechos sobre nuestra tierra. Eso es mentira. En el 2020 el Fondo de Tierras nos dio nuestro título de propiedad a las 64 familias que conformamos la comunidad. Ahora nos enteramos de que Rodrigo Tot es quien está diciendo esas mentiras y dice que es representante del Comité Pro-Mejoramiento. Por eso venimos hasta aquí para aclarar esta situación, queremos ser tomados en cuenta ante esta disputa, ya que somos y representamos los intereses de la comunidad indígena”.

Corte IDH les negó el derecho a exponer su situación, afirman líderes

Los comunitarios acudieron dos veces ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, con sede en Costa Rica, y en ninguna ocasión fueron recibidos por los jueces.

“Queremos manifestar que la CIDH nos está discriminando. Nosotros enviamos solicitudes para poder participar en el caso, dar a conocer las falsedades que dice Tot en nombre de la comunidad y pedir que se cierre el caso, pero nos han negado ese derecho”, concluye don Pedro Quinich, anciano y fundador de la Comunidad Indígena Agua Caliente, Lote 9.

Indian Law Resource Centers pretende convertir en comunitarias tierras que tienen dueño

El bufete estadounidense que apoya el acceso a las tierras para comunidades indígenas de EE.UU. tiene alguna injerencia en Guatemala, y es el aval con el que cuenta el pastor evangélico Rodrigo Tot para reclamar el “derecho a la propiedad ancestral de la tierra”.

Tot llegó a la comunidad a finales de los años 80 y su alegato ante la Corte IDH se basa en que el Estado estaría violando los derechos de los indígenas a la propiedad. Sin embargo, en 2020, el Fondo de Tierras entregó las escrituras del Lote 9 a sus legítimos propietarios, como se aprecia el en el vídeo siguiente, en la página de FONTIERRAS.

“Es casi imposible que propiedad titulada pase a ser comunitaria”, afirma Horst Spitzke

Spitzke, de la Asociación para la Defensa de la Propiedad Privada (ACDEPRO), expresa que la región del Estor es una de las más ricas en diversidad de recursos, pero al mismo tiempo, se encuentra abandonada y a merced de diversos grupos que van desde los usurpadores de propiedad a narcotraficantes y bandas de crimen organizado.

Entre otros, menciona que organizaciones de la izquierda globalista promueven bloqueos y otras acciones que generan ingobernabilidad. Además, otros grupos, entre los que podrían estar la Fundación Turcios Lima y el Comité de Unidad Campesina, fomentan las ocupaciones ilegales de tierras que pueden ser propiedad de empresas, personas o estatales.

“Todo se traduce en dinero. Conocemos a “líderes” que pidieron tres millones de quetzales a una minera de la región a cambio de deponer sus acciones. El tema de la minería está en sartén caliente. Medios de comunicación afines a las ONG´s de izquierda montan un escenario de mala prensa para las empresas mineras, y más de un manifestante al final termina pidiendo trabajo en esas empresas”, señala.

Según indica Spitzke, el tema que se ventila en la Corte IDH podría motivar más conflictividad en esa región, sumamente golpeada y utilizada por políticos que llegan a hacer campaña.

Sin embargo, afirma: “la Corte IDH puede girar la orden al Estado para que declare comunitarias esas tierras. Pero para ello, en primer lugar, el Congreso debe emitir un decreto. Además, está la acción del Procurador General de la Nación, abogado del Estado. Esto, en caso de que sean tierras estatales. Pero es imposible que propiedad privada se declare comunitaria por una orden de la Corte IDH”.

Tot: el mito mediático

En 2017, Rodrigo Tot ganó el famoso premio Goldman a la defensa del medio ambiente para Centro y Sur América, derivado de la demanda que interpuso con el Indian Law Resource Center ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, actualmente por resolverse ante la Corte IDH.

Según la prensa internacional, Tot es “aborigen de Agua Caliente”, que “guió a su pueblo hasta conseguir que el gobierno emitiera títulos de propiedad para el pueblo Q’eqchi y evitó que la destructiva minería de níquel se expandiera a su comunidad”.

La versión periodística continúa:

“En 2014, las fuerzas de seguridad intentaron entrar al pueblo, pero se retiraron después de un pacífico enfrentamiento dirigido por Tot. No han vuelto desde entonces. El caso ha sido priorizado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos”.

Spitzke, quien no mencionó a Tot, recordó el caso de “un grupo de invasores secuestró a policías para canjearlos por otros invasores presos. Este grupo consiguió protección de la CIDH a través de una nota”.

El mito mediático también afirma que “en 1974, comenzó la lucha de este pastor evangélico”, quien habría iniciado su activismo ese año en esa comunidad, para lograr los títulos de propiedad “donde estaban enterrados sus ancestros”: Ya se mencionó que según los líderes nativos del lugar, Tot llegó a finales de los ochenta, no nació en Agua Caliente ni reside en ese lugar.

La versión local desmonta el mito

Los comunitarios que no fueron atendidos por la Corte IDH a mediados de marzo, relatan que Tot proviene de Purulhá, Baja Verapaz, y “utilizando la palabra de Dios para ganarse la confianza, aprovechándose de esa manera la necesidad espiritual de los comunitarios”.

Con la confianza de la población, se involucró en el Comité pro Mejoramiento, que en 2012 desapareció con la implementación de los Consejos Comunitarios de Desarrollo COCODE, donde tuvo un mayor nivel de participación e injerencia en la gestión pública, por lo tanto, en recursos estatales. Desde ese momento se autodenominó “líder comunitario” y obtuvo acceso a diferentes beneficios.

El alcalde comunitario  Alfredo Chub Quib, manifestó que desde la elección del nuevo COCODE Rodrigo Tot no figura como miembro activo del mismo y confirmó que no tiene domicilio en la comunidad, ubicada por las malas condiciones de la carretera a más o menos 2 horas de la cabecera municipal de El Estor.

El “defensor” de los Derechos Humanos

Se rumora que el premio Goldman incluyó una indemnización económica para la comunidad. Estos fondos fueron recibidos por Tot y el bufete de abogados, pero según los vecinos, no se tradujo en beneficios para la comunidad.

Por otra parte, Tot ya no reside en esta comunidad. Sin embargo, luego del premio, el ambientalista premiado constituyó una empresa llamada JA-LEO, que según se dice, “ostenta una flotilla de camiones compuesta por: una excavadora, cuatro camiones góndolas, 15 camiones de volteo y varios camiones de estaca”.

La siguiente imagen es parte del memorial entregado a la IDH, que se menciona anteriormente:

Según afirman los comunitarios, Rodrigo Tot y sus hijos Nery y Edin administran la empresa transportista JA-LEO la cual, según registros en Guatecompras, presta servicio de transporte a la minera MayaNíquel.

Por su parte Rudy Tot, hijo de Rodrigo, labora para la minera PRONICO. En horas hábiles son empleados y prestadores de servicios de las mineras y en horas inhábiles son sus detractores, con ello incrementan su patrimonio y abonan a la ingobernabilidad de la región.

 

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