Fuertes críticas se han desatado este lunes luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, lanzara duras críticas contra el papa León XIV. Las declaraciones, que califican al Sumo Pontífice como «débil» y «terrible en política exterior», han provocado el rechazo unánime de la Conferencia de Obispos Católicos de EE. UU., líderes jesuitas e incluso de antiguos aliados políticos del mandatario.
Redacción Perspectiva
El conflicto escaló luego de que Trump utilizara su red Truth Social para instar al Papa a «concentrarse en ser un gran papa, no un político», argumentando que sus posturas sobre Irán y Venezuela «perjudican a la Iglesia católica». La indignación aumentó cuando el mandatario publicó una imagen, aparentemente generada por inteligencia artificial, donde se le representa con la estética de Jesucristo sanando a un enfermo.
Declaración del arzobispo Paul Coakley tras las duras críticas del presidente #Trump al #PapaLeónXIV. La presidencia de la #CEI afirma: «El Papa no es un adversario político, sino el sucesor de Pedro, llamado a servir al Evangelio, la verdad y la paz».https://t.co/iVjp1GV9iL
— Vatican News (@vaticannews_es) April 13, 2026
Según citan medios internacionales, Paul Coakley, arzobispo y presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de EE. UU., lamentó el uso de palabras despectivas: «El papa León no es su rival; ni tampoco es un político. Él es el Vicario de Cristo, que habla desde la verdad del Evangelio». Por su parte, el sacerdote jesuita James Martin calificó el ataque como «desquiciado, falto de caridad y anticristiano».
Reacciones en la política y el Vaticano
Incluso dentro del ala republicana han surgido voces de condena. La excongresista Marjorie Taylor Greene, otrora aliada de Trump, denunció la publicación del presidente: «Atacó al Papa y, acto seguido, publicó esta fotografía suya como si estuviera suplantando a Jesús. Denuncio completamente esto».
Desde el avión papal, en el inicio de su peregrinación a África, el Vaticano respondió con firmeza a través de Robert Prevost, quien aseguró que el Papa «no tiene miedo a la administración Trump» y que continuará abogando por la paz global, especialmente tras las amenazas del republicano de intensificar el conflicto con Irán.

