El deterioro de las carreteras afecta de forma directa el transporte pesado, lo cual se traduce en pérdidas económicas y un freno al desarrollo del país, así lo expresó Carla Caballeros, directora de la Cámara del Agro (Camagro).
Redacción Perspectiva
El sábado pasado, dos nuevos hundimientos dejó inhabilitada la carretera de Villa Nueva, que se suma a las grietas en la carretera a El Salvador, los deslizamientos de tierra en la ruta Interamericana. Esto afecta la movilidad del transporte de carga.
Carla Caballeros, directora ejecutiva de la Cámara del Agro (Camagro), señaló a Prensa Libre que la situación es realmente catastrófica y agregó que afecta directamente el transporte de la producción del país.
Alrededor de 1 mil 700 contendedores de carga se ven afectados en el tiempo de entrega debido al daño de las carreteras que se incrementa en la época lluviosa.
Debido a las restricciones parciales de las vías por las grietas registradas en el kilómetro 11.5 de la carretera a El Salvador, el socavamiento en Villa Nueva y los derrumbes en la ruta interamericana ocasionan retrasos en la entrega de mercadería, lo que se traduce en pérdidas económicas.
De acuerdo con la directora ejecutiva de Camagro, al menos 101 tramos carreteros se encuentran en “graves deterioros”, situación que fue inforada al Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV) a principios de año.



































