El diputado Aldo Dávila denunció ser víctima de una persecución penal debido a su trabajo en el Congreso de la República. Dávila se ha caracterizado por ser uno de los diputados más polémicos y no ha dudado en llamar “cobarde”, “incompetente” y “pelagatos” a otros diputados y servidores públicos.
Redacción Perspectiva
Un día después de protagonizar una escena en el Congreso de la República, en la que calificó de “cobarde” al presidente del Legislativo, Allan Rodríguez, el diputado Aldo Dávila denunció ser perseguido penalmente por funcionarios del Ejecutivo.
Dávila acompañado de representantes del Bufete de Pueblos Indígenas, dio a conocer las seis denuncias que hay en su contra y aseguró que se tratan de «denuncias políticas y espurias».
Los funcionarios que han denunciado al congresista son: el presidente Alejandro Giammattei, el ministro de Gobernación, Gendri Reyes; el ministro de Cultura, Felipe Amado Aguilar, el presidente del Congreso, Allan Rodríguez; el abogado Otto y el diputado del Parlamento Centroamericano por el partido Winaq, Amílcar Pop.
En su mayoría las denuncias presentadas en contra del diputado se relacionan denuncias por abuso de autoridad.