La captura de Juan Francisco Solórzano Foppa por delitos electorales, motiva diversidad de posiciones divergentes. Para conocer estas posiciones, entrevistamos al penalista Raúl Falla, de la Fundación Contra el Terrorismo (FCT), y al analista Secil de León, politólogo que acompañó a Solórzano en la reciente campaña por la directiva del CANG.
Roxana Orantes Córdova
El miércoles recién pasado, la captura de Juan Francisco Solórzano Foppa ocupó titulares y primeras planas en los informativos. Entre otros, destacan los cuestionamientos al debido proceso, porque aparentemente fue detenido por un vehículo sin placas.
Pero también resaltan muchas reacciones que se congratulan del hecho y esperan que Solórzano Foppa, ex fiscal del Ministerio Público (MP), pase un largo tiempo en la prisión preventiva que promovió cuando era fiscal y avaló como jefe de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT), donde se hizo fama de implacable, aunque fue destituido en 2018 por no alcanzar la meta tributaria de 2017.
Entre las quince personas con orden de captura (solo cinco capturados), hay políticos fogueados, como José Miguel Quintanilla, ex diputado al PARLACEN por el FCN-Nación; Byron Barrera Ortiz, conocido «portillista» del FRG y otros cuyos perfiles vale la pena reseñar en otro espacio para conocer la forma en que se desarrollan las alianzas y proyectos políticos en Guatemala, donde los partidos no de balde han sido llamados «franquicias».
Sin embargo, el protagonismo total de la noticia le toca a Solórzano Foppa, quien con menos de 40 años desata pasiones y comentarios de diversa índole. Con menor cobertura pero algún interés se menciona también al ex analista de la CICIG Aníbal Argüello Mayén.
Entre las muchas opiniones alrededor de la captura, consultamos con Secil de León, analista político que conoce a Solórzano desde hace muchos años y actuó como pro secretario en la planilla que promovió la candidatura del ex superintentendente en la elección del Colegio de Abogados y Notarios (CANG).
Además, conversamos con Raúl Falla, para quien la captura es «una buena señal» y espera que el ex funcionario quede sometido a prisión preventiva.
«Es una persecución política», afirma De León
«Este no es el primer intento de meterlo preso. La primera vez, con acciones espurias de la señora de Rotmann, de un canal televisivo. En esa ocasión lograron evitar que Juan Francisco participara en la elección como candidato a la alcaldía metropolitana. No hay otro que pueda poner fin al monopolio de la familia Arzú en la Municipalidad», dice Secil de León.
«En Guatemala, los funcionarios que hacen bien su trabajo son malpagados. El juez, a pesar de saber que Solórzano Foppa fue investigador del MP y como tal contribuyó a enviar a la cárcel a varios delincuentes, entre otros el marero llamado «Lobo» y Otto Pérez Molina, no dudó en enviarlo a la prisión. Ese es el pago de la administración para los guatemaltecos que tengan integridad», afirma.
Asimismo, De León recuerda que si el acta fue firmada por un notario, es él quien debe responder por los hechos que se señalan a Solórzano Foppa.
Según De León, en la captura y los hechos posteriores hay muchas inconsistencias e ilegalidades. Para empezar, fue detenido por un auto sin placas. «Otros elementos fundamentan la visión de que se trata de una venganza política. En redes hay opiniones pagadas por diferentes figuras políticas. Por ejemplo, recientemente salió que el Congreso tiene personas financiadas para esto. Finalmente, por primera vez en la historia de Guatemala se produce una captura por un hecho de esta naturaleza».
«Es un funcionario capaz, probo y responsable. Fue el único que logró sacarle dinero a los que más tienen y eso no se lo perdonan», concluye.
«Solórzano pretendió usar un partido político de cartón», afirma Falla
«La noticia dio vueltas y se movió en todos los ámbitos. Incluso fue capturado un ex analista de la CICIG. Muchos comentarios se enfocan en que la captura se realizó desde un auto sin placas, pero no se analiza por qué el MP pidió la captura basado en una denuncia que data de enero o febrero y por qué el juez la autorizó», expresa Falla.
«Es un hecho que Solórzano Foppa se asoció de forma ilícita con varias personas para fingir que se había realizado una asamblea pro formación de partido, que incluye un acta notarial donde incluso firmó un fallecido. El MP no inventó esto, que deriva de una denuncia presentada por el Tribunal Supremo Electoral, debido a que la asamblea no sucedió nunca».
«Solórzano es ex Superintendente, abogado y ex fiscal del MP. Por eso sorprende que pretenda responsabilizar al notario que realizó el acta El Código Penal es claro al respecto de las responsabilidades, y el único responsable no es el notario, sino quienes consintieron y presenciaron el hecho, con intervención dolosa y maliciosa».
«En este caso vemos cómo la izquierda radical trata de obtener participación política y los réditos económicos que brinda un partido político, aunque sea de cartón, con una maniobra. Es de recordar cómo Iván Velásquez promovió la persecución penal por casos similares. El jueves es la primera audiencia de Solórzano, quien ha tenido mucha suerte, porque personas acusadas de cargos similares han pasado meses esperando su primera audiencia. Esperaría que el juez sea imparcial, que no se deje influenciar y considere que Solórzano puede influir en otros sindicados, por lo que sería procedente que permanezca en prisión preventiva», finaliza Falla.



































