Esta madrugada, Moscú fue escenario de un sorprendente ataque con drones que dejó a la ciudad en alerta. Según los medios rusos, dos edificios cercanos al Ministerio de Defensa fueron alcanzados, y se encontraron escombros en la zona. El gobierno ruso acusó a Ucrania de llevar a cabo un ataque «terrorista», aunque afirmó que los drones fueron neutralizados por los sistemas de defensa antiaérea antes de estrellarse.
Redacción Perspectiva
Desde el inicio de la invasión rusa a gran escala de Ucrania, Moscú ha sido objeto de varios ataques con drones. Esta vez, los drones golpearon aún más cerca del centro de la ciudad, afectando la tranquilidad de los ciudadanos. En eventos previos, el Kremlin de Moscú y varios distritos de la capital y la región también habían sido objetivo de ataques no tripulados.
Los dos edificios atacados en esta ocasión sufrieron daños menores y, afortunadamente, no se reportaron víctimas. La avenida Komsomolsky, ubicada en el sur de la ciudad y cerca de los edificios del Ministerio de Defensa, quedó cerrada al tráfico debido al incidente.
Según los servicios de emergencia, se encontraron fragmentos de los drones cerca de uno de los edificios, entre ellos, el «cuartel general de ataques cibernéticos del GRU», según informa el investigador de Bellingcat, Hristo Grozev.
El segundo dron impactó contra un centro de negocios en construcción en la avenida Lijachev, rompiendo ventanas en los pisos superiores. Afortunadamente, una tienda de Leroy Merlin ubicada en el mismo edificio no resultó dañada.
El Ministerio de Defensa ruso informó que se frustró un intento de ataque terrorista orquestado por el régimen de Kiev, y que dos drones ucranianos fueron desviados mediante guerra electrónica.
Este reciente ataque se produce tras una semana de bombardeos continuos de Rusia al puerto de Odessa, en el sur de Ucrania, con consecuencias devastadoras.
A pesar de la seriedad del ataque, las autoridades de Kiev han mantenido silencio sobre su supuesta responsabilidad. Sin embargo, algunos medios han dado pistas sobre la posible operación especial llevada a cabo por la Dirección General de Inteligencia (GUR) del Ministerio de Defensa de Ucrania.
La situación continúa generando tensión y preocupación en la región, mientras que la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, Maria Zajarova, calificó el ataque como un «acto de terrorismo internacional».
Las investigaciones están en curso para determinar la responsabilidad y el alcance de los daños ocasionados.