El contrabando por las fronteras del país es un problema que a algunos no les interesa resolver. Actualmente, en el río Suchiate, Tecún Umán, San Marcos, balseros y ayudantes organizados se dedican a construir embarcaderos para facilitar sus operaciones de trasladar mercadería de contrabando proveniente de México.
Los trabajos se realizan con el apoyo de maquinaria pesada en los pasos conocidos como El Armadillo, Las Hamacas, El Coyote, El Palenque, El Rastro (Los Rojos) y El Cascajo.

Estos trabajos los realizan, principalmente en temporada de verano, debido a que el nivel del agua baja provocando que las balsas topen con el fondo del río y ya no flote. Estas condiciones ayudan a embarcar y desembarcar fácilmente la mercadería de contrabando mexicana.
Para la realización de estos trabajos los balseros están organizados por cuadrillas. Cada paso tiene su propia junta directiva quienes se organizan para distribuirse los días de trabajo, que consiste en colocar costales con arena a la orilla del río en forma diagonal, formando un borde que facilite el estacionamiento y salida de las balsas, en época de verano cuando baja el nivel del río.
Algunos vecinos indican que estos trabajos en el río, aparentemente, cuentan con el apoyo de la municipalidad de Ayutla. Sin embargo, hay quienes afirman que el alcalde, Erick Zuñiga, es ajeno a estas actividades.
Un trabajador municipal indicó que el alcalde apoya las oportunidades laborales y comerciales de Ayutla hacia Ciudad Hidalgo ya que existen tratados comerciales en ley que lo permiten. Como autoridad municipal no le compete el tema de contrabando sino a la SAT y a la Policía Nacional Civil, expresó.


































