Cuando se habla de una infraestructura vial moderna, acorde a las necesidades de desarrollo del país, se hace referencia a un modelo que sea transparente, eficiente, claro y práctico en la implementación de sus procesos, permitiendo que los proyectos viales se hagan atendiendo las demandas urgentes de la población.
La Iniciativa 5431 busca mejora el diseño institucional a cargo de la infraestructura vial, desde la planificación hasta la supervisión y mantenimiento. En este tema, se le otorga un nuevo rol a la Dirección General de Caminos como parte del Sistema Nacional de Infraestructura.
Teniendo la tarea de supervisión y mantenimiento de los proyectos, así como la atención de emergencias, estableciéndose un aporte extraordinario de más Q420 millones de quetzales para operación y compra de maquinaria y equipo para cumplir tales funciones.
Además, en el artículo 11 se establece la prohibición de cobrar peajes en carreteras existentes y el artículo 101 propone la modalidad de contratos de Pagos por Disponibilidad que permite que el Estado no pague nada, hasta que se haya finalizado la construcción. La iniciativa permitirá generar más de 70,000 empleos formales anuales en todo el país y aumentar el ritmo de nuevos kilómetros de carreteras, de 215 kilómetros por año a 2,000 kilómetros por año. Gracias a la metodología planteada, se eliminará la corrupción que por años ha existido en el listado geográfico de obras, fomentando la transparencia y la eficiencia en la construcción de caminos rurales y carreteras que tanto necesita nuestro país.
La ley general de infraestructura vial se encuentra pendiente de aprobación en Segunda Lectura en el Congreso de la República. La Ley busca dar una respuesta a los problemas detallados con anterioridad, buscando hacer viable el desarrollo del país a través de una mayor inversión en la red vial de Guatemala.


































