El constitucionalista José Luis González Dubón y el secretario de la URNG en San Marcos y asesor en el Congreso, Carlos Mejía, exponen sus puntos de vista sobre la acción de Jordán Rodas, presentada ante el Ministerio Público (MP), un día después de que el titular de la PDH divulgara en redes una foto donde aparece «domingueando» con su amigo Juan Francisco Sandoval, lo que ha motivado reacciones encontradas en redes sociales.
Roxana Orantes Córdova
En su calidad de Procurador de los Derechos Humanos (PDH), Jordán Rodas acudió esta mañana al Ministerio Público (MP), para denunciar al presidente del Congreso, Allan Rodríguez y los miembros de la Junta Directiva: Sofía Jeaneth Hernández; Ana Lucrecia Marroquín de Palomo; Armando Castillo; Carlos López; Rudy Pereira; Douglas Rivero; Carlos Nájera y Jorge García, “así como otras personas que no están identificadas pero que pudieron participar en los hechos”, señala la denuncia de la PDH.
La base de la acción legal presentada hoy es que en 2020, la Corte de Constitucionalidad (CC), otorgó al funcionario un amparo provisional “dentro del expediente de amparo en única instancia 3278-2020”, ordenándole que para el período fiscal 2020 se le entregaran a la PDH “los Q120 millones establecidos en el artículo 6 del Decreto 25-2018 del Congreso de la República de Guatemala”.
Dicha resolución no fue cumplida por el Congreso, indica la denuncia, por lo que el 15 de febrero de 2021, Rodas solicitó “asistencia para la debida ejecutoria” a la CC, que “fue otorgada con lugar” e implicaba el inmediato cumplimiento del traslado, señala la demanda. Seis meses después del otorgamiento del amparo, los fondos no han sido entregados al Congreso, por lo que el titular de la PDH decidió acudir ante la ley para acusar por desobediencia e incumplimiento de deberes a los diputados mencionados (y los que pudieran estar involucrados).
Un día antes de acudir al MP, Rodas divulgó una fotografía donde aparece sonriendo junto con el jefe de la Fiscalía Especial Contra la Impunidad (FECI), Juan Francisco Sandoval, rodeados por varios perros y con un mensaje donde especifica que está visitando a su amigo, quien replicó el mensaje y le dio “like”.
Aunque la anécdota parece frívola, puede prestarse a equívocos, considerando que se trata de una reunión entre dos altos funcionarios, uno de ellos jefe de una fiscalía de sección que podría terminar investigando a los diputados, y el otro el Ombudsman guatemalteco, quien solicita que esos mismos diputados sean investigados.
Además, resulta interesante el manejo de las redes desde las diversas perspectivas, puesto que ambos funcionarios se describen como aliados o más aun, amigos, y al mismo tiempo, los dos coinciden en señalar como colusión, pertenencia al “pacto de corruptos” y “netcenterismo” a expresiones de amistad y alianza hechas en redes por ciudadanos que califican de ultra derechistas.

“Es la vida privada. Se reunieron un domingo”, expresa Carlos Mejía
Para el asesor parlamentario Carlos Mejía, “se trata de una reunión realizada en domingo. Es la vida privada de ambos, debe respetarse. Si los funcionarios se hubieran reunido un día laboral, en un sitio turístico, pues será cuestionable, pero son amigos y es de suponerse que estuvieron tratando temas de interés personal. No veo ningún problema”.
En cuanto a la denuncia presentada por Rodas, comenta: “si la PDH interpuso un amparo y este fue favorable, el Congreso tiene la obligación constitucional de trasladarle los Q20 millones. ¿Por qué no lo han hecho?
“Se trata de un trámite administrativo que inició cuando les otorgaron el amparo, es de investigar por qué no quieren cumplirlo”.
“La foto hace obligatorio que Sandoval tome distancia de ese caso”: González Dubón
“Es de conocimiento público que el PDH es un instrumento de la izquierda, y lejos de cumplir con sus deberes constitucionales está inmiscuido en la lucha por el poder de esos grupos que han cooptado varias instituciones, entre otras la PDH”, expresa el constitucionalista González Dubón.
Según afirma, “el Congreso no puede disponer arbitrariamente del Presupuesto General de la Nación. Son fondos presupuestados y ningún funcionario puede obedecer órdenes manifiestamente ilegales, como la emitida por la CC cuando otorgó el amparo a Rodas”.
“Son conocidos los vínculos del PDH con el jefe de la FECI, quien permanece en el cargo porque la embajada estadounidense presiona continuamente a la Fiscal Consuelo Porras. El PDH avala a organizaciones y personajes que se han enriquecido con fondos del Estado, como Helen Mack”.
“Contrariamente al Congreso, que no obedeció lo ordenado en el amparo de la CC, Rodas ha cometido muchos delitos de desobediencia, manifiestamente ilegales. Por ejemplo, al desobedecer a la Corte Suprema de Justicia para evitar una investigación en su contra. No es un PDH que ejerza sus funciones con imparcialidad y todos lo hemos visto. No es un magistrado de conciencia, sino de inconsciencia, y la Comisión de Derechos Humanos del Congreso, que lo nombró, debería removerlo del cargo”.
“La foto con Sandoval convierte en obligatorio que Sandoval no pueda tener ninguna relación con ese asunto, porque los acusados por Rodas perderían el derecho a la imparcialidad”, concluye.































