La capital ucraniana resiste valientemente una nueva oleada de ataques aéreos, después de enfrentar el mayor ataque con drones desde el inicio de la invasión rusa, informaron las autoridades. A pesar de la intensidad de los ataques, Kiev logró repeler más de 40 objetivos derribados.
Redacción Perspectiva
En la madrugada del lunes, Rusia llevó a cabo su décimo quinto asalto aéreo a la ciudad, utilizando aviones no tripulados y misiles de crucero. Aunque el ataque fue similar en intensidad al anterior, las autoridades informaron que no se produjeron daños importantes ni víctimas.
«Otra noche difícil para la capital», declaró el alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, a través del canal de mensajería Telegram. Los testigos informaron de varias explosiones fuertes durante las primeras horas del lunes, cuando la ciudad y toda Ucrania estaban en alerta aérea.
«La gente está impactada. Hay mucho daño, las ventanas están rotas, el techo fue dañado», comentó Sergei Movchan, un residente cuya casa resultó dañada por los escombros de un dron, según informó la agencia AFP.
En este ataque, Rusia utilizó una combinación de drones Shahed de fabricación iraní y misiles de crucero. «Con estos ataques constantes, el enemigo busca mantener a la población civil en una profunda tensión psicológica», declaró Serhiy Popko, jefe de la administración militar de la ciudad.
Hasta el momento, Moscú no ha realizado comentarios sobre los ataques. La capital ucraniana continúa enfrentando estos desafíos con valentía, demostrando su determinación y resiliencia en medio de la adversidad.



































