José Antonio Corrales es director del Consejo Consultivo de la Fundación para el Desarrollo y presidente del Comité Organizador del Encuentro Nacional de Empresarios (Enade), que este año tendrá como tema el urbanismo, bajo el lema: Aquí estamos viviendo. Casas, barrios y desarrollo. El 12 de octubre, los asistentes al Enade conocerán las conclusiones de los conversatorios realizados por seis grupos de trabajo que abordaron diferentes temas relacionados con el urbanismo.
Roxana Orantes Córdova
¿Cuál es el tema del Enade este año?
En primer lugar, quisiera especificar que Fundesa es una institución que realiza investigaciones y hace propuestas a largo plazo. Elegimos el tema de urbanismo y vivienda que es coherente con los anteriores. En 2016, ciudades intermedias, en 2017, Infraestructura.
La institución tenía investigado el tema, pero pensamos que era muy importante invitar a otras personas para realizar una propuesta que respondiera a las necesidades de todos los guatemaltecos e hicimos seis conversatorios.
El tema del Enade 2018 es: Aquí estamos viviendo. Casas, barrios y desarrollo. No solo es un tema de construir casas, sino de construir comunidades, ciudades, que hacen un país. El Enade es el 12 de octubre a las dos de la tarde.
¿Quiénes son los invitados internacionales que asistirán este año?
Joan Clos, quien ha sido director de ONU Habitat, con calidad de subsecretario de la ONU en el tema de la vivienda y además, dos veces alcalde de Barcelona, y Pedro Ortiz, un urbanista que trabaja para el Banco Mundial. Fue alcalde de Salamanca y concejal de la alcaldía de Madrid.
¿Habrá otros expositores?
Por supuesto. Seis representantes de cada uno de los conversatorios que tuvimos en los últimos meses tendrán un espacio para exponer las conclusiones de sus respectivos grupos, en un formato de diez minutos.
¿Cuáles fueron los temas de los conversatorios?
El primero es vivienda con enfoque social. El impacto que la vivienda tiene en el tejido social, desde temas de salud, medio ambiente, generación de confianza. Hay una serie de cosas que se ven impactadas con el tema de vivienda y las tratamos en ese conversatorio.
Luego tuvimos un segundo conversatorio, donde tratamos el tema de un barrio a la vez. El diseño de barrios que son parte de comunidades y parte de una ciudad. Ahí tratamos el tema del buen diseño y cómo se incorpora eso a una ciudad. Otro tema fue servicios domiciliares, relacionado con todos los servicios que se necesitan para tener una ciudad bien planificada: agua, electricidad, el manejo de desechos.
No podía faltar el acceso al financiamiento, que es una parte importantísima de todo esto. Sin este no puede haber acceso a vivienda para las personas que más lo necesitan. Los últimos dos temas tuvieron que ver con instituciones y normas. Para que podamos planificar de mejor manera nuestro país, necesitamos de instituciones y normativas claras.
El último tema, abordado la semana pasada, fue el impuesto territorial. Su buena aplicación, su finalidad como elemento que ayuda a la generación de plusvalías en la ciudad. Con esto cerramos el ciclo de conversatorios.
En el Enade va a haber un representante de cada uno de estos conversatorios y nos va a compartir las conclusiones de cada uno de ellos. A estos conversatorios asistieron representantes de las municipalidades, del Estado, del sector privado y por supuesto, universidades. Es decir, tuvimos una representación amplia de diferentes sectores de la sociedad civil.
A partir de los anteriores Enade ¿hay cambios o implementación de políticas en las materias que se han tratado?
Ingresé a Fundesa antes del Enade anterior. En ese encuentro, la conclusión fue que era necesario cambiar el modelo de construcción de infraestructura. El actual, obviamente está fracasado. Despuès de este Enade, se creó una propuesta de ley que fue integrada a la Comisión Económica del Congreso. Es una ley que ya tiene número de propuesta y Fundesa le ha dado seguimiento con la comisión del Congreso a los avances. Se ha realizado una serie de reuniones para tratar el tema y esperamos que la ley se apruebe pronto.
Pero es importante recalcar que el Enade no es una finalidad, sino es un medio que utilizamos para plantear temas que nosotros consideramos clave, muy importantes para el desarrollo de la nación.
Pero a partir del planteamiento, ¿se esperan resultados?
Por supuesto, el día del Enade, 12 de octubre, vamos a presentarle a la nación la situación actual de la planificación urbana, la vivienda, los déficit que existen y vamos también a plantear conclusiones que tuvimos en los conversatorios, con la finalidad de impulsar una política nacional de urbanismo y vivienda que nos puede ayudar a planificar este país en el largo plazo.
Guatemala tiene una tendencia de crecimiento poblacional y de urbanización bastante acelerada. A partir del 2008, más del cincuenta por ciento de la población vivía en áreas urbanas. Esperamos que en los próximos cincuenta años esto llegue hasta el ochenta por ciento. Si hacemos la progresión, de aquí a treinta años, Guatemala va a tener entre 22 y 25 millones de habitantes y el sesenta y cinco por ciento estará en áreas urbanas. Si no planificamos el país, podría haber un caos.
¿Esto está enlazado con ciudades intermedias y con infraestructura vial?
Por supuesto, esto cierra el círculo de la infraestructura necesaria. Obviamente, el desarrollo de una nación es la suma de diferentes cosas. Evidentemente, necesitamos tener un Estado de Derecho sólido. Ese es uno de los componentes del desarrollo. Necesitamos una población educada, un marco de infraestructura bien diseñado y funcional para que se pueda dar desarrollo económico y social.
Ahorita estamos cerrando el círculo de la infraestructura necesaria para crear desarrollo. Si el país, a través de legislación apropiada, promueve la construcción de vivienda para llenar los déficit en las áreas donde existen estas carencias, se va a generar dinamismo en la economía. Esto es un “gana – gana”.
Darles acceso a personas que lo necesitan, en fuentes de trabajo, a la inversión nacional, y también inversión extranjera. Con todo esto se pueden generar sinergias importantes. Si nosotros modificamos nuestra infraestructura y se empieza a invertir en ella y al mismo tiempo, se promueve la construcción de vivienda popular, todo esto va a generar sinergias muy importantes.
La primera propuesta del Presupuesto General de la Nación dedica una parte considerable a infraestructura vial. ¿Hubo alguna incidencia de Enade 2017 en esto?
Yo diría que las asignaciones de presupuesto son un tema de estado en el cual nosotros no participamos. Obviamente, somos una voz que trata de hacer propuestas todo el tiempo y es evidente que se necesita inversión en la infraestructura vial y cambio del modelo actual.
Definitivamente, esperamos que a partir de nuestras propuestas, el poder político tome ciertas iniciativas, pero la realidad es que la cantidad final que se destinó va más allá de lo que podamos accionar.
¿Enade ha motivado alianzas estratégicas entre el empresariado e instituciones internacionales u organismos de desarrollo?
Fundesa actúa en diferentes áreas. En el tema de educación, trabajamos en conjunto con Empresarios por la Educación. En cada uno de los temas que se presentan en los Enades, por supuesto que se generan alianzas con otras fundaciones, con instituciones internacionales.
Este año ha habido una gran participación de tanques de pensamiento, empresas del sector privado enfocadas en la construcción de vivienda popular. Esta relación, eventualmente nos puede llevar a alianzas estratégicas. Al final de cuentas, estamos alineados con otras fundaciones para poder entrarle a un problema específico.
¿Cuál es el enfoque y la visión del urbanismo que proponen?
El centro de todo esto somos las personas, los que poblamos las ciudades. Provengo del sector industrial, no de la construcción y cuando comencé a entrarle a este tema pude darme cuenta de que el urbanismo no se trata solamente de planos, cemento y construcciones.
Se trata de personas. Qué hacemos, cómo intercambiamos, quiénes somos. Todo eso está en el centro de la buena planificación urbana. Es muy importante que nuestra propuesta tome en cuenta cada una de estas aristas. No estamos hablando solamente de financiamiento o temas de cómo incentivar que las constructoras construyan más.
Por esto, los conversatorios arrancaron con el tema de la incidencia social que tiene la vivienda. La buena planificación urbana nos lleva a tener resultados que integran al vecino con su entorno.
¿Cuáles son los principales problemas urbanísticos de la ciudad de Guatemala?
La mancha urbana se ha expandido. Si vemos un mapa de hace cincuenta años, comparado con uno actual, vemos que estamos llegando casi a Palín. El modelo que ha prevalecido es que los constructores, para poder dar acceso a personas que más necesitan vivienda, se han ido a áreas donde consiguen la tierra más barata.
Es complicado sostener un modelo como este, porque Guatemala tiene aproximadamente 1.8 millones de habitantes. En los días laborales la población llega a cuatro millones de personas, porque todos los que viven en las periferias trabajan en la ciudad.
Muchas personas viven entre Amatitlán y Palín. Esto afecta su calidad de vida, les dificulta ver a su familia. Pueden emplear hasta seis horas en transporte y esto motiva que muchas personas estén muy cargadas con el tema de transportarse hacia sus lugares de trabajo. Pensar que podríamos ofrecer vivienda dentro de la ciudad a bajo costo es una buena apuesta e incluso abarata los costos de urbanización porque estamos construyendo en un área donde ya hay transporte, colegios, servicios instalados y otras ventajas, como tener un trabajo relativamente cerca de la vivienda.
En la zona 6 se está haciendo un proyecto de vivienda vertical, con cuotas bajas. Se encuentra a menos de 500 metros de la línea del Transmetro. Son edificios de seis niveles que no tienen parqueo para carros sino únicamente para motos. Lo que este tipo de vivienda persigue es ofrecerle opciones a personas de bajos ingresos para que puedan estar en sitios cercanos al área donde laboran.
Esto tiene mucho sentido, son modelos de negocios que en conjunto con las municipalidades, son rentables para los constructores. Personas involucradas en el proyecto nos han contado que las unidades se movieron muy rápido, porque mucha gente trabaja en las zonas 1, 4, o 10.
Para hacer una planificación adecuada, es necesario considerar estos factores. Todas las grandes metrópolis del mundo que funcionan han sido debidamente planificadas. Ninguna ha surgido sin planificación. Nuestro punto es que debemos planificar todas las áreas urbanas del país.