La cuarta edición del estudio bienal Global Farmer Insights de McKinsey & Company revela un entorno particularmente exigente para la agricultura global. La encuesta, realizada a 5,500 agricultores entre abril y julio de 2026, destaca que los precios de los commodities han caído mientras que los costos de fertilizantes, mano de obra, tierra, equipo y financiamiento se mantienen elevados o volátiles.
Redacción Perspectiva
A este panorama de márgenes presionados se suman tensiones geopolíticas, como las registradas en el Estrecho de Ormuz que han encarecido la energía y los insumos, así como el clima impredecible y la escasez de mano de obra. Esta situación afecta tanto a los productores como a las empresas proveedoras de la cadena de suministro.
Frente al entorno económico desafiante, la investigación de la firma consultora detalla cómo las decisiones de inversión, la adopción tecnológica y los procesos de compra están evolucionando en las fincas de todo el mundo.
Panorama económico: márgenes bajo presión
La economía agrícola se ha visto ajustada a lo largo de toda la cadena de valor, llevando a los agricultores a priorizar la preservación de efectivo y exigir retornos claros de corto plazo:
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Insumos y fertilizantes: Los rendimientos relativamente sólidos han presionado a la baja los precios de los commodities, manteniendo altos los costos de producción. El fertilizante es el primer insumo que se recorta ante márgenes ajustados y el primero en restablecerse al mejorar la rentabilidad, aunque una subfertilización prolongada podría comprometer el rendimiento futuro.
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Maquinaria y equipo: Un 16% de los agricultores identifica la compra de equipo como lo primero a recortar, mientras que un 36% planea priorizar su financiamiento en cuanto mejore la rentabilidad.
Adopción de innovación: más selectiva y enfocada
A pesar del contexto, la innovación se mantiene relevante mediante soluciones enfocadas en resolver problemas específicos e integradas a los flujos de trabajo existentes:
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Productos biológicos: Más de la mitad de los agricultores de cultivos especializados utiliza al menos un producto biológico. En cultivos extensivos, la adopción alcanza un 36% en biocontroles y un 43% en bioestimulantes.
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Liderazgo regional: América Latina, liderada por Perú, presenta las tasas de adopción más altas de productos biológicos, impulsada por una red de distribución madura y una alta presión de plagas en sistemas tropicales.
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Inteligencia Artificial Generativa: Un 17% de los agricultores ya la utiliza para tareas operativas, aunque solo un 4% paga por soluciones específicas. La adopción destaca principalmente en América Latina y Norteamérica.
Proceso de compra: el avance digital y el valor del experto
La evaluación y adquisición de insumos está migrando hacia plataformas digitales, aunque el consejo técnico presencial mantiene su liderazgo:
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Canales digitales: El 31% de los agricultores investiga productos por medios digitales y el 36% los utiliza para evaluar y comparar opciones, representando un incremento de 14 puntos porcentuales respecto a 2024.
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Influencia en la decisión: La influencia de los representantes de ventas cayó 11 puntos porcentuales a nivel global. En contraste, los agrónomos de campo siguen siendo la principal fuente de confianza para el 56% de los agricultores, especialmente entre los más jóvenes. Por su parte, solo un 6% confía en herramientas de IA como fuente principal para la toma de decisiones.
El estudio concluye que el éxito de la industria dependerá de acompañar al agricultor a identificar el valor real por cultivo, geografía y tipo de finca, respaldando las decisiones locales que sostienen el sistema alimentario global.
Acerca de McKinsey & Company
McKinsey es una firma global de consultoría de gestión comprometida con ayudar a las organizaciones a acelerar el crecimiento sostenible e inclusivo. Trabaja con sectores privado, público y social para resolver problemas complejos y generar cambios positivos duraderos.


























