La emblemática Caravana del Zorro, declarada Patrimonio Cultural Intangible de la Nación, se prepara para rugir nuevamente en las carreteras de Guatemala este sábado 7 de febrero. Lo que inició en 1961 como una travesía de seis amigos liderados por Rubén Villadeleón «El Zorro», se ha transformado en un fenómeno masivo que moviliza a decenas de miles de motoristas en una peregrinación de 222 kilómetros hacia la Basílica de Esquipulas.
Redacción Perspectiva
Para garantizar que esta edición sea una de las más seguras en la historia del evento, la Dirección General de Protección y Seguridad Vial (Provial) juramentó a 112 hombres y mujeres como «Zorros Guardianes». Este cuerpo de voluntarios especializados tendrá la misión de brindar acompañamiento, orientación y apoyo técnico a los motociclistas durante todo el trayecto.
Los voluntarios culminaron un riguroso proceso de formación impartido por el Departamento de Educación y Seguridad Vial de Provial. Mediante jornadas virtuales y presenciales, los participantes adquirieron herramientas en:
- Conducción defensiva y evasiva.
- Interpretación de señalética vial.
- Atención primaria ante eventualidades en ruta.
Seguridad vial: El corazón del recorrido
La presencia de los Zorros Guardianes este 7 de febrero responde a la necesidad de gestionar un evento multitudinario de forma preventiva y eficiente. Su labor será fundamental para promover el respeto a la Ley de Tránsito y reducir los riesgos de accidentes, permitiendo que la fe hacia el Señor de Esquipulas se viva en un entorno de orden y responsabilidad.
Con este esfuerzo conjunto entre autoridades y voluntarios, la Caravana del Zorro reafirma que la educación vial es la clave para salvar vidas, asegurando que la pasión por las dos ruedas y la tradición guatemalteca sigan recorriendo las rutas del país con total seguridad.



































