El Instituto Nacional de Bosques (INAB) ha resaltado la importancia de la Norma de Seguridad Estructural NSE 7.8 – Diseño de Estructuras de Madera como un pilar fundamental para el desarrollo sostenible y el aprovechamiento responsable de los recursos forestales en el país. Esta normativa, desarrollada por la Asociación Guatemalteca de Ingeniería Estructural y Sísmica (AGIES), busca posicionar a Guatemala como un referente regional en la industria de la construcción moderna.
Redacción Perspectiva
La NSE 7.8 establece criterios técnicos rigurosos para el diseño seguro de edificaciones, incluyendo:
- Resistencia mecánica y clasificación estructural de los materiales.
- Lineamientos sismo-resistentes adaptados específicamente a la realidad geográfica de Guatemala.
- Estándares internacionales y respaldo científico para el uso de madera con fines estructurales.
Especies certificadas para la industria
La normativa reconoce valores estructurales específicos para tres especies de pino con alta relevancia productiva en el territorio nacional: Pinus caribaea, Pinus oocarpa y Pinus maximinoi. Estas especies destacan por su disponibilidad, crecimiento favorable y capacidad de adaptación, lo que permite una base sólida para una industria competitiva.
Impacto ambiental y socioeconómico
Bruno Arias, gerente del INAB, subrayó que el apoyo a esta norma está vinculado al fortalecimiento de las plantaciones forestales comerciales y al manejo sostenible a través de incentivos forestales. El uso de madera de plantaciones bajo esta norma ofrece múltiples beneficios:
- Sostenibilidad: Garantiza materia prima legal y reduce la presión sobre los bosques naturales.
- Economía: Genera empleo rural, dinamiza economías locales y provee material certificable para proyectos formales.
- Clima: Contribuye a la captura de carbono y a la mitigación del cambio climático mediante modelos de construcción más limpios.
El INAB hace un llamado a municipalidades, desarrolladores, profesionales de la construcción y universidades a adoptar activamente la NSE 7.8 en sus proyectos, elevando así los estándares de calidad e innovación en la vivienda social y la obra pública del país.


































