La Ciudad Capital amaneció este miércoles bajo un escenario de parálisis parcial debido a una serie de manifestaciones y bloqueos coordinados por el Comité de Desarrollo Campesino (Codeca). La movilización, que inició en cuatro puntos estratégicos de acceso a la capital, ha vuelto a poner sobre la mesa el debate sobre el derecho a la manifestación frente al derecho constitucional de libre locomoción, en un contexto de creciente malestar por el estado de la infraestructura y el costo de vida.
Redacción Perspectiva
Desde las primeras horas de la mañana, la Policía Municipal de Tránsito (PMT) y Provial reportaron concentraciones masivas que impactaron las principales arterias de ingreso. Los puntos de mayor conflicto fueron:
- Ruta al Atlántico: Bloqueos a la altura del Puente Belice, afectando el transporte de carga pesada.
- Calzada Aguilar Batres: Manifestantes ocuparon carriles principales, interrumpiendo el servicio del Transmetro y el flujo desde el sur.
- Zona 7 Periférico, partiendo de la colonia la Bethania.
- Obelisco y Calle Martí: Puntos de convergencia que estrangularon la conectividad entre las zonas 1, 6, 9 y 10.
Amílcar Montejo, vocero de la PMT, recomendó el uso de rutas alternas, aunque reconoció que la saturación de las vías secundarias hizo que el tiempo de traslado de los usuarios se triplicara en comparación con un día habitual.
Marcha avanza por Calle Martí 11 avenida zona 2.
Provienen de zona 6. Congestionamiento afecta considerablemente la ruta El Atlántico, barrio San Antonio y calzada José Milla.
Manifestantes estarán cruzando hasta Hipódromo del Norte y otros en 10 avenida de Barrio Moderno zona… pic.twitter.com/zSkGEDetET
— Amilcar Montejo (@amilcarmontejo) April 22, 2026
Demandas de Codeca y el enfoque crítico
Los dirigentes de Codeca manifestaron que estas medidas son una respuesta a la «indolencia estatal» ante el alza de los productos de la canasta básica y la falta de mantenimiento en las carreteras. Así como la elección del rector de la USAC, la próxima designación de Fiscal General y jefe del Ministerio Público, entre otras.
Aunque las demandas por transparencia y mejores servicios públicos son legítimas, la estrategia de bloquear puntos neurálgicos de la economía nacional castiga, irónicamente, a la clase trabajadora y a los pequeños comerciantes que dependen de la movilidad diaria. La falta de una respuesta política efectiva para canalizar estas demandas en mesas de diálogo reales, y no solo en compromisos temporales, condena a la capital a ciclos repetitivos de ingobernabilidad vial.
Al cierre de esta nota, los bloques de manifestantes avanzan hacia zona 1.































