La magistrada Blanca Aída Stalling queda ligada a proceso por tráfico de influencias, además se le acusa por el delito de retención por oponerse a la aprensión y amenazas con quitarse la vida, ya que al ser detenida se le lanzó a una agente y al revisarla le encontraron el arma de fuego.
Se abstuvo de declarar ante el Juez de Paz, quien le confirmó prisión preventiva que deberá cumplir en la Brigada Militar Mariscal Zavala, y le otorgó al Ministerio Público tres meses para presentar la acusación formal.
Stalling fue detenida el pasado miercoles y pasó la noche en la prisión, acusada de aprovechar su posición para presionar al juez Carlos Ruano, para que favorezca con una resolución a su hijo Otto Molina Stalling, procesado en el caso de corrupción conocido como “IGSS-Pisa”, caso por el que inició el proceso de antejuicio y le quitó la inmunidad como magistrada de la CSJ.
Jorge De León Duque, procurador de los Derechos Humanos, considera que la magistrada debió entregarse y presentarse ante el juez para enfrentar la justicia y agregó que esta situación genera crisis y debilitamiento en el sistema de justicia.
Y Thelma Aldana, fiscal general dijo que «Es lamentable que una persona, con la investidura de Stalling, haya reaccionado de esa forma”.



































