Aunque las tendencias de consumo han cambiado y el engagement de los usuarios ha disminuido, Facebook se ha vuelto una herramienta indispensable de organización comunitaria para millones de personas a través de funciones como eventos, recaudadores de fondos, grupos, páginas y otras plataformas.
Ahora esta red social está impulsando el cambio hacia el activismo local con Acciones Comunitarias, una nueva función de petición que permitirá a los usuarios unirse en torno a una causa y etiquetar a los funcionarios públicos.
Como informa TechCrunch, Community Actions (su nombre en inglés) comenzará a implementarse en Estados Unidos esta semana. Básicamente, la función incorpora las peticiones al estilo de Change.org con las noticias de Facebook, permitiendo a los usuarios agregar un título, una descripción y una imagen para su petición y etiquetar a las agencias y funcionarios del gobierno local. Desde esta plataforma, los usuarios podrán crear eventos relacionados, recaudar fondos, llamar a sus representantes legislativos o firmar una petición con solo hacer clic en un botón.
Los usuarios podrán ver el número de partidarios para cualquier acción comunitaria determinada y los nombres de amigos o páginas públicas que la apoyan, pero no la lista completa de partidarios. Tampoco podrán etiquetar a altos servidores públicos como el presidente Andrés Manuel López Obrador o a Donald Trump.
Facebook dio un primer paso en esta dirección con su función “Ayuntamiento” para informar a los usuarios estadounidenses cuándo votar, quiénes eran los candidatos, quiénes fueron elegidos a cargos públicos y cómo comunicarse con ellos por correo electrónico, teléfono y Facebook Messenger.
La empresa está dando ejemplos de cómo usar Acciones Comunitarias, como para presionar a los funcionarios locales para construir un centro de arte u oponerse a proyectos de perforación, y la característica de la petición podría ser una herramienta poderosa para reunir apoyo local en torno a causas valiosas. El problema radica en cómo la herramienta podría usarse para propósitos falsos, dado que las dificultades perennes de Facebook para moderar su propio contenido y reaccionar con la suficiente rapidez cuando sus aplicaciones y funciones se utilizan de forma indebida en una escala masiva.
Acciones Comunitarias son inherentemente más peligrosas porque crean un mecanismo sin fricción por el cual una mentalidad de turba puede cobrar impulso rápidamente a medida que innumerables usuarios den clic al botón «Soporte». Justo cuando pensamos que Facebook podría haber aprendido algo acerca de qué tan rápido sus aplicaciones y herramientas pueden difundir información errónea.
Al hacer lo que siempre hace —desplegar características que simplifican y optimizan una acción social para una viralidad instantánea— Facebook está abriendo otra vía que potencialmente puede ser explotada con fines políticos.
Fuente: Entrepreneur