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Expertos confirman el impacto negativo del plástico

Guatemala, 13 de  Octubre de 2014. ¿Qué tienen en común las botellas, envases y juguetes de plástico? Podrían contener compuestos disruptores endocrinos (CDE) que son químicos que imitan o interfieren con la función de las hormonas en el cuerpo humano. Estos compuestos químicos se han relacionado con problemas reproductivos, neurológicos, inmunológicos y de desarrollo. Las investigaciones sugieren que afectan negativamente la salud humana.

La aparición de tumores que tienen su origen en un mal funcionamiento hormonal, la reducción de la fertilidad, bajos recuentos de espermatozoides, trastornos menstruales y menopausia temprana, son algunos de los problemas de salud que se asocian al consumo de los compuestos disruptores endocrinos. A esto se suman otros padecimientos crónicos como la diabetes, obesidad, enfermedades cardiovasculares y padecimientos autoinmunes, comentó el Dr. Gregory Baxter, Oficial Ejecutivo de Salud de la ONG Think Beyond Plastic.

El consumo de los CDE en bajas dosis puede implicar cambios pequeños en los niveles hormonales, los cuales podrían tener efectos biológicos importantes. Estudios realizados por animales revelaron que el impacto sobre la salud se produce aún cuando se consumen niveles inferiores a los considerados “seguros”. Dichos efectos pueden ser precoces y persistentes, por lo que también podrían suponer un mayor riego en el desarrollo prenatal y postnatal, aunque sean evidentes hasta mucho más tarde en la vida.

Preocupación que requiere atención urgente

El impacto en la salud proviene de los químicos se filtran de la montaña de artículos de plásticos que se utilizan a diario, entre ellos juguetes de plástico, comida empacada, y muchos más. “Desde el comienzo del siglo XX, los plásticos han sido introducidos en cada aspecto de nuestra vida, en la medicina, transporte, construcción, y productos de consumo. El plástico es barato, liviano y colorido y parece no tener fin. Sólo en los últimos 10 años, hemos consumido más plástico que en todas las décadas anteriores”, aseguró Daniella Russo, CEO de Think Beyond Plastic.

Aunque el plástico ofrece grandes ventajas en precio y características, una importante evidencia científica sugiere que hay conexiones nocivas para la salud humana. El problema radica en que todos los productos plásticos comienzan su vida como pequeños fragmentos de resina. Para hacer una botella de plástico, una cortina de baño, un juguete o cualquier otro producto, los fabricantes añaden químicos que le dan al producto final, color, maleabilidad, robustez, inflamabilidad y otras cualidades.

En otras palabras, los químicos tienen una importante participación para obtener como resultado el producto final para consumo humano. La mayoría de estos aditivos químicos son cancerígenos conocidos, o son hormonas sintéticas actuando como disruptores endócrinos. Algunos de ellos son:

La evidencia científica del impacto de los disruptores endocrinos en la salud humana ha provocado que agencias reguladoras como la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA) prohibieran el uso de sustancias como el BPA en los biberones y vasos entrenadores para bebés”, concluyó el Dr. Baxter.

 

Como alternativa para el consumo en el hogar se pueden comprar envases de vidrio que por ser un material inerte no altera la composición de los alimentos y utilizar bolsas de tela en lugar de bolsas plásticas.

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