Comenzó el mes de octubre, que precede las fiestas navideñas y concluye con el festejo de Halloween, que da paso al Día de los Santos, cuando aparece el fiambre en las mesas chapinas. El acompañante inseparable de este platillo es el ayote en dulce, que hoy presentamos a los lectores de Perspectiva.
Redacción Perspectiva
El Halloween era un festejo pagano de origen celta, que inmigrantes irlandeses llevaron a Estados Unidos. Para esa noche, solían colocar velas dentro de nabos. Sin embargo, al llegar a América vieron que había pocos nabos pero muchas calabazas, lo que originó que actualmente, la calabaza sea el fruto emblemático de la “noche de brujas” o Samahin, como se denominó la fiesta de los espíritus celta.
Por otra parte, el cristianismo intentó integrar esta fiesta pagana a su calendario y cambió la fecha al Día de Todos los Santos del 13 de mayo al 31 de octubre, tal como es actualmente.
A través de los años, los guatemaltecos adoptamos ambas costumbres. El 31 se festeja el Halloween estadounidense, con dulces y pie de calabaza, y el 1 recordamos a los Santos Difuntos con el fiambre y el dulce de ayote.
Este es el mes de las cucurbitáceas y en todos los mercados y comercios es posible encontrarlas en sus diferentes variedades. Aunque se pueden consumir en platillos salados y dulces, que van de pasteles a flanes, decidimos presentar hoy el ayote en dulce, la forma más tradicional de consumir el ayote en Guatemala.

Ingredientes
1 Ayote mediano
1 Raja de canela grande
Pimienta gorda (entre 4 y 10)
1 pan de rapadura o panela
1 cucharadita de sal
Preparación
Se corta el ayote en trozos, se agregan todos los ingredientes, se colocan en una olla con suficiente agua y se pone a cocer. Cuando el ayote adquiere el color oscuro de la rapadura, el postre está listo para disfrutar. Se puede comer frío o caliente.