“No importa dónde estás ni lo que te ha pasado, si tienes en tus manos este conocimiento, el tiempo y el coraje para aplicarlo, puedes cambiar tu vida… y la de tu equipo”.
Por Dr. Virgilio A. Cordón
Cada inicio de año es una nueva oportunidad para reiniciar, soñar en grande y volver a alinear el rumbo. Pero no basta con planificar nuevas metas si no se renueva también la herramienta más poderosa que define nuestros resultados tanto personales como profesionales: la mentalidad.
La mayoría de líderes comete el error de enfocarse únicamente en los qué (metas) y los cómo (estrategias), pero olvida el desde dónde emocional y mental parte su equipo. Y es justamente ahí donde nace el verdadero poder del rendimiento sostenible: en una mentalidad reprogramada para romper límites.
¿Por qué es crucial reprogramar la mentalidad?
En mi experiencia trabajando con cientos de organizaciones, he visto cómo el talento no alcanza cuando las personas están atrapadas en creencias limitantes como: “Eso aquí no se puede”, “Siempre lo hemos hecho así”, “¿Y si fallamos?”.
Estas frases son síntomas de una mentalidad fija basada en el pasado, una que evita el riesgo, minimiza el aprendizaje y se aferra a la zona de “confort”. En contraste, una mentalidad de crecimiento fomenta la creatividad, la resiliencia y la innovación.
“El 2026 no necesita únicamente más métricas. Necesita líderes con visión y equipos con una mentalidad empoderada. Esperar tener resultados diferentes haciendo lo mismo, no tiene sentido. Empieza hoy a sembrar las creencias, el lenguaje y los hábitos que llevarán a tu organización al siguiente nivel”.
Tres principios para una mentalidad de crecimiento en tu equipo:
- Elimina creencias limitantes colectivas
Toda organización tiene un “sistema operativo interno”: frases, hábitos y suposiciones que circulan sin ser desafiadas. Identifica las más comunes y sustitúyelas por declaraciones poderosas. Ejemplo: Cambia el “Esto es demasiado difícil”… por “No lo hemos logrado aún, pero vamos en camino.” Invita a tu equipo a escribir frases limitantes que han escuchado o dicho, y entre todos reescríbanlas en positivo. Esta actividad, ayuda a tomar conciencia del lenguaje que programa el pensamiento y por lo tanto, los resultados.
- Modela una nueva identidad colectiva
Las personas actúan según la historia que creen sobre sí mismas (o sobre la cultura dominante en la organización). ¿Qué narrativa tiene tu equipo?, ¿Se consideran un equipo de alto rendimiento?, ¿Se ven como innovadores o como “los que siempre resuelven al final”?
Como líder, tienes el rol de redefinir la identidad organizacional. Una pregunta poderosa para iniciar el cambio es: “¿Quiénes necesitamos SER para lograr nuestras metas en 2026?”. La respuesta debe ser franca y abierta a todos, sin importar si el “jefe supremo” está en la sala. Una vez definida esta nueva identidad, conviértela en lema, cultura y acción diaria. No se trata simplemente de ponerla como enunciado bien redactado en la recepción.
- Establece metas que enciendan el alma, no solo el Excel
Muchas metas fracasan porque están desalineadas con la motivación interna del equipo. La pregunta no es solo qué queremos lograr, sino ¿por qué vale la pena?. Ayuda a tu equipo a conectar emocionalmente con sus grandes metas personales y organizacionales. Integra herramientas como la “pirámide de enfoque”: 1) Resultados esperados (qué), 2) Acciones necesarias (cómo), 3) Motivación profunda (por qué)
El éxito sostenido no proviene de una agenda llena, sino de una intención clara y poderosa. Si usted considera que el equipo no tiene tiempo para esto, también debe considerar que su equipo simplemente no tendrá resultados diferentes.
Actividad sugerida: “Bitácora de mentalidad 2026”
Pide a cada miembro del equipo que complete estas tres frases:
1) Una creencia que debo soltar para crecer es: _____. 2) Un pensamiento que quiero fortalecer este año es: _____ 3) En 2026, me visualizo siendo una persona que: _____
Compartan en parejas o grupos pequeños. Este ejercicio puede ser el inicio de una conversación muy reveladora y por demás transformadora. ¡Éxitos!.



































