Por Virgilio Cordón
“Como gerentes de las organizaciones, es nuestro deber cuidar por el bienestar de nuestros colaboradores cumpliendo con las mejores prácticas mostradas hoy contra la pandemia”.
1. ¿Cuál es el momento correcto para que los colaboradores regresen a la oficina?
Según la OMS, la recomendación debe ser que los colaboradores que no trabajen en servicios esenciales, deben regresar hasta que: a) se muestre una baja sostenida de casos nuevos, b) baje la tasa de test positivos y exista suficiente cantidad de pruebas para evaluar nuevos brotes, y c) capacidad en hospitales para atender los casos nuevos.
Por supuesto cada empresa debe adoptar diferentes fechas dependiendo de su localidad geográfica, tipo de servicios y circunstancias propias. El regreso deberá ser principalmente para las empresas que no pueden funcionar de forma remota y donde se pueda redistribuir el espacio para que se mantenga la mínima distancia social requerida.
2. ¿Quiénes deben regresar a sus puestos de trabajo?
La recomendación es que una vez las autoridades levanten el confinamiento y sea esencial que el personal regrese a sus puestos de trabajo, la regla debe de ser: No todos y no al mismo tiempo. Lo mejor es que los colaboradores regresen gradualmente, dependiendo de las instalaciones físicas por dos razones: 1) que la operación del negocio recupere su ritmo, y 2) que las personas vayan tomando confianza en que estarán en un ambiente seguro. Además, se recomienda que personas mayores de 60 años, con obesidad o diabéticos, se mantengan trabajando de forma remota en la medida de lo posible. También se debe considerar a los que tienen hijos pequeños en casa y carecen de la alternativa de que se los cuiden. Una forma simple que han adoptado las empresas, es preguntarle a sus colaboradores si quieren regresar a su trabajo o quieren seguir trabajando desde casa, y que ellos decidan sin importar sus condiciones particulares (edad, hijos, etc.) para discriminar lo menos posible.
“Un estudio con más de 800 entrevistas realizado en abril por la Universidad de Harvard, indicaba que el 42% de los empleados podían trabajar a distancia, lo cual es significativamente diferente al 14% que se obtuvo de resultado antes de la pandemia”.
3. ¿Cómo Podemos proteger a los colaboradores que vendrán de regreso?
La primer sugerencia, es excluir a aquellos que estén en mayor riesgo de transmitir la enfermedad. Es por ello que casi la mitad de las empresas están ya usando medidores de temperatura a distancia y diferentes tipos de equipos de prevención que ya están disponibles en el mercado previo a la entrada a oficinas. Hay algunas personas que son asintomáticas y no presentan fiebre, por lo que se recomienda evaluar con ellos si vienen de sectores de alto riesgo, si tienen familiares o amigos que han estado enfermos, si han tenido síntomas similares a la gripe o pérdida de olfato o gusto, etc. Algunas empresas han puesto este tipo de formularios a disposición de los colaboradores en sus redes previo a que lleguen a la oficina, ya que el costo de tener un colaborador enfermo en la oficina es mucho mayor que uno que se tiene a distancia.
Una vez dentro de la oficina, se recomienda que todos los colaboradores mantengan el lavado continuo de manos, que usen la mascarilla correspondiente (se debe explicar que no es para protegerse ellos mismos sino para proteger a sus compañeros de trabajo) y por supuesto, evitar contacto físico (incluso el saludo con los codos) para mantener el distanciamiento respectivo. Se recomienda que la distancia en las áreas comunes (cafetería, baños, salas de reuniones, etc.) sea de por lo menos un metro y medio y que se permita comer en su estación de trabajo a los que así deseen hacerlo para darles mas seguridad.
En cuanto al espacio físico, el 97% de las empresas encuestadas, reportaron que desinfectan periódicamente para tranquilidad de los colaboradores, y que el personal de limpieza usualmente desinfecta pasamanos, equipos de oficina, picaportes, baños y todo lo que tenga contacto frecuente con las personas. También se recomienda el uso de toallas de papel desechables. Finalmente, no se recomienda hacer pruebas en el trabajo, ya que se ha visto que no todas son confiables al 100% y solo puede incrementar el riesgo de infección al personal que lo haga. En el siguiente artículo terminaremos de exponer el tema. Éxitos.


































