Mario Mérida
Durante la investigación para documentar mi libro “Testigo de Conciencia, periodismo de opinión documentado” (2000), encontré varios textos y ensayos acerca de la Revolución Cubana (1959) y, cómo Fidel Castro la exportó a C.A y apoyo la agenda soviética anti yanqui facilitando la colocación de misiles (1960) dirigidos contra EE.UU- y la invasión soviética de Checoslovaquia (agosto/1968), que puso fin a la llamada Primavera de Praga, lo cual provocó la pérdida del apoyo de algunos intelectuales europeos de izquierda.
La revolución cubana fue vitoreada y celebrada con bombos y platillos por periodistas e intelectuales, que se identificaban con izquierda, hecho comentado por Julien, C. en “La revolución cubana, Montevideo: Marcha”. (1961. Pág. 207):
“… la isla -Cuba- representaba una experiencia de “liberación nacional” del dominio extranjero en países atrasados desde una posición neutralista en materia internacional hoy es un mito”. Citado por Martín Ribadero en “La Revolución cubana: un balance historiográfico” (2019)
Poco cuestionaron los métodos utilizados para consolidar la revuelta. Los asesinatos cometidos por el Che fueron aplaudidos y justificados por sus seguidores, que hoy se deslindan del fervor por la revolución con la excusa que ignoraban lo que sucedía en la isla o asumen pérdida de memoria; lo cierto, es que fueron invisibilizados mediáticamente por sus simpatizantes. La historia acerca de los crímenes cometidos por el che se han documentado lentamente con los testimonios de antiguos militantes de la revolución.
Jacobo Machover, periodista, escritor y autor de «La cara oculta del Che» (2008), actualmente exiliado en Francia, es el de mayor credibilidad hasta la fecha. Él comento a la BBC/Mundo, que el che es:
“… una figura que ha sido magnificada por todas partes del mundo. Se lo considera un héroe revolucionario, un romántico, un humanista, cuando en realidad en mi país, en Cuba, ha sido uno de los principales responsables de las ejecuciones que se produjeron en 1959 e incluso antes, cuando estaba en la Sierra Maestra luchando con Fidel Castro”.
Y, concluye:
“A mí me parece que es una vergüenza seguir mostrando afiches y camisetas con la cara de alguien que es un verdadero asesino, y sin ninguna razón, de gente que no había sido juzgada”.
Los más desinformados acerca de la historia contemporánea (1950-2021) son las nuevas generaciones X; Y -millenials y Z; -centennials, etcétera, que lucen orgullosamente en sus camisetas la imagen del “Carnicero de la Cabaña”, como le denominaron al Che Guevara.
Algunos insisten que Cuba, dio un salto cualitativo durante la administración del presidente Obama, creencia que para los cubanos es falsa, están claros que no viven en una democracia.
La otra revolución aparentemente vigente es la nicaragüense (1979), que transita la misma ruta de la cubana. Los nicaragüenses que exigen libertad y democracia son perseguidos y encarcelados. Lejanos están los días en que los medios de comunicación centroamericanos -unos más, otros menos- aplaudían el triunfo de la revolución Sandinista y con ello el establecimiento de un gobierno “progresista de izquierda”.
Infortunadamente las noticias con relación al apoyo que la guerrilla guatemalteca recibía del exterior, concretamente de Cuba -primero- y Nicaragua -después-, fueron silenciadas convenientemente. Es innegable que Cuba y Nicaragua fueron parte de la agresión armada contra el Estado Guatemalteco.
Cuba proporcionó entrenamiento y facilitó en enlace con otros grupos revolucionarios, durante la creación de la Organización Latinoamericana de Solidaridad, OLAS (1967). Además, promovió la constitución de la URNG:
“Al principio no participaba la ORPA, pero en una reunión en 1979, los cubanos propiciaron la reunión de nosotros y la ORPA. Ya a finales de 1980 fue que, por invitación de los sandinistas, fuimos a Nicaragua. – Los cubanos siempre nos dijeron que lo mejor era unificarse para poder recibir ayuda, pero nunca fue una presión, ni de los cubanos ni de los sandinistas” (Juan Carlos Llorca. elPeriódico. Entrevista a Pablo Monsanto y Alba Estela Maldonado, en el 22 aniversario de constitución de la URNG).
En cuanto a la revolución nicaragüense, ya no es un secreto la persecución a sus opositores y las continuas violaciones a los Derechos humanos de sus habitantes; ante la indiferencia de los organismos internacionales dedicados a vivir de la denuncia. La única salida a la crisis, es por medios democráticos, como lo publica Fernando Rojas:
“Así, dividida tras años de conflictos internos y la asfixia del orteguismo, la oposición decidió pactar para elegir entre los hasta ahora siete postulantes a un candidato único que represente al sector en las urnas, pero están a contrarreloj debido a que el 28 de julio es la fecha de las inscripciones” (www.latercera.com).


































