Ayer se publicó en Prensa Libre un análisis que vale la pena comentar. DataLab, unidad estratégica de análisis e inteligencia digital de la tecnología Goo, elaboró un informe de percepción sobre turismo para la iniciativa Guatemala No Se Detiene, aplicando monitoreo simultáneo de social stream: redes sociales y plataformas digitales en perfiles públicos y mainstream, medios de comunicación digitales, sitios informativos y Google Trends.
Por Juan Carlos Zapata
Infraestructura para la movilidad e inseguridad son los dos retos para el turismo.
El análisis procesó más de 1.87 millones de menciones digitales relacionadas con turismo, volcanes, playas, surf, parques de diversiones, destinos turísticos, turismo religioso y nombres de lugares turísticos, en múltiples idiomas, abarcando el período del 1 de enero de 2022 al 30 de abril de 2026. “El hallazgo más contundente del estudio es la magnitud del crecimiento. Entre junio de 2025 y marzo de 2026, las menciones en plataformas digitales sobre Guatemala como destino turístico se multiplicaron hasta cuatro veces respecto al ritmo promedio anterior”.
Este salto fue producto de la convergencia de factores orgánicos, auge del contenido sobre volcanes y senderismo, viralización de destinos como Acatenango y Antigua Guatemala, crecimiento acelerado de creadores de contenido de viajes en TikTok y visitas de figuras públicas internacionales como los actores Andrés Felipe Torres, Jason Momoa o el cantautor Ricardo Arjona. El turismo de aventura y naturaleza domina con claridad la conversación global sobre Guatemala, concentrando el 50.7% del total de menciones. La palabra clave más rastreada es “volcán Acatenango”, impulsada especialmente por la experiencia de observar las erupciones del volcán de Fuego.
En cuanto a destinos específicos, Tikal y Petén lideran con el 47.8% de la conversación, seguidos por Antigua Guatemala, 27.4%; volcanes en general, 6.1%; lago de Atitlán y San Pedro, 4%; volcán Acatenango, 2.6%; y Cobán, 1.8%. Juntos, Tikal y Antigua Guatemala concentran más del 75% de toda la conversación sobre destinos.
El 83% de las menciones sobre Guatemala como destino proviene de generaciones jóvenes. Cada segmento construye una percepción distinta. Mileniales (1981-1996), 56%: cultura, gastronomía, historia, conexión local; generación Z (1997+), 27.3%; Acatenango, Atitlán: viralizaciones y experiencias aspiracionales; generación X (1964-1980), 12.4%: practicidad, seguridad, comodidad; baby boomers (1946-1964), 4.3%: legado maya, tours guiados, viajes culturales.
Sin embargo, se mencionan claramente dos problemas estructurales, el 80% de los principales reclamos identificados en la conversación digital se concentra en falta de infraestructura y movilidad, 47.5% —accesos viales deficientes, conectividad limitada, sin rutas públicas consolidadas, falta de información—, e inseguridad, 41.3% —especialmente, estafas turísticas, zonas inseguras—.
La brecha entre visibilidad digital y experiencia real del visitante sigue siendo amplia; por eso, no logramos subir los dólares gastados por visitante. Un turista cree que de Guatemala a la Antigua “es algo cerca”, por ejemplo, porque en su cabeza 40 kilómetros deberían ser 40-45 minutos y terminan siendo tres horas por la falta de infraestructura. Si pensamos, cada vez más estamos perdiendo destinos como Atitlán o Chichicastenango; llegar a esos lugares es cada vez más tardado.
Como bien concluye el estudio, la conversación digital sobre Guatemala ya ocurre. El reto estratégico es asegurar que la experiencia del visitante esté a la altura de las expectativas que esa narrativa genera.































