Por: Virgilio Cordón
“Todas las organizaciones tienen en pequeña o gran escala un sistema político que se debe conocer y aceptar, ya que de ello dependerá su crecimiento”.
Debo admitir que cuando empecé mi carrera profesional, creía firmemente que mi capacidad, ética y resultados profesionales eran suficientes para mi desarrollo pero… lamentablemente no era así. Empecé a darme cuenta que los jefes tenían favoritos, promociones que no parecían justas, agendas ocultas para algunos del equipo, derechos exclusivos a algunos colaboradores, etc.
Con el tiempo aprendí que no se puede escapar de un sistema político sin importar su posición dentro de la organización, incluso si trabaja por su propia cuenta usted tiene que saber manejar la política de la organización y su dinámica.
“Usted puede manejar la política organizacional sin necesidad de pelear directamente o vender su alma. A menos claro está, que ponga en riesgo su ética profesional”.
Conforme usted entiende la dinámica entre el grupo, aprende a trabajar con ellos buscando el bien de la organización. En la medida que usted se limita a hacer su trabajo tendrá desventaja respecto a los que se involucran en la política de la organización. Es importante hacer notar que la política organizacional se puede usar para excusar su falta de resultados, pero también la puede usar para alcanzarlos. Veamos algunas de las situaciones que he encontrado con más frecuencia:
1. El jefe desconectado: esto pasa cuando su jefe literalmente ha perdido el espíritu de trabajo y aunque lo encuentra en la oficina se limita a ocupar un espacio físico. No participa en reuniones y tampoco se involucra en la toma de decisiones o cambios, ni busca nuevos recursos o promocionar a miembros de su equipo, lo cual impacta obviamente en usted ya que nadie se da cuenta de sus resultados de forma tal que pueda seguir creciendo en la organización. Esta postura usualmente se da cuando “el jefe” está más interesado en su propio desarrollo que olvida a su equipo, o bien, cuando “ha tirado la toalla” pues ve que ya no hay más crecimiento para él o simplemente ha perdido las energías y solo espera su retiro definitivo. Si se da cuenta, todo tiene que ver con su jefe, no con usted.
2. El grupito: esto se da cuando en una organización hay un grupo de “estrellas” al cual se le asignan los proyectos importantes, reciben reconocimiento constante, crecen rápidamente dentro de la organización, socializan después del trabajo, etc. Lo que recomiendo en estos casos es que si usted es de esas personas que no le gusta salir mucho o tiene obligaciones después del trabajo, trate la manera de ir compartiendo poco a poco con el grupo y acepte las invitaciones que le hagan. Esto ayudará a desarrollar su inteligencia emocional ya que desarrollará mejores relaciones y comunicación que le permitirá desarrollar confianza con los demás. Los jefes usualmente buscan equipos integrados y bien adaptados para el desarrollo de proyectos nuevos, es por ello que automáticamente piensan en el “grupito” para desarrollarlos, no tiene nada que ver con usted. Recuerde que muy pocas personas llegan a la cima sin obtener la ayuda de colegas que lo apoyen.



































