En la víspera del Día del Cariño, la industria de flores de Guatemala reafirma su posición como un pilar fundamental de la economía nacional y un símbolo de calidad en el extranjero. Según datos de la Comisión de Plantas Ornamentales, Follajes y Flores de AGEXPORT, las exportaciones del sector alcanzaron los US$33,202,720 a noviembre de 2025, lo que representa un sólido crecimiento del 15% en comparación con el periodo anterior.
Redacción Perspectiva
Para los productores guatemaltecos, la temporada más romántica del año no comienza en febrero, sino meses atrás. La planificación inicia en noviembre con la selección de variedades y la preparación del suelo. Durante enero, la actividad se intensifica con procesos de cosecha, clasificación y empaque coordinados bajo estrictas normas de precisión.
Esta cadena productiva tiene un rostro humano y social profundo: la industria dinamiza las economías locales y genera empleo masivo en distintas regiones, beneficiando especialmente a mujeres del área rural, quienes lideran las labores de manejo y preparación de los tallos.
Más allá de la rosa: Diversificación y nuevas tendencias
Si bien la rosa roja sigue siendo la reina indiscutible del mercado —representando cerca del 90% de los envíos hacia Estados Unidos con un crecimiento del 13% en su demanda—, el catálogo exportable de Guatemala se ha diversificado para satisfacer a un consumidor más exigente:
- Orquídeas en ascenso: Tras no registrar exportaciones en 2024, las orquídeas frescas han comenzado a abrirse camino en 2025, marcando una nueva oportunidad de mercado.
- Variedades destacadas: La oferta incluye lirios, claveles, crisantemos, gerberas, snapdragons (dragones) y girasoles.
- Follajes de sofisticación: El volumen y la textura de los arreglos internacionales se logran gracias a follajes guatemaltecos como el leather leaf, eucalipto y tree fern.
Un sector que exporta emociones
Brigitte Obrock, Coordinadora de la Comisión de Flores de AGEXPORT, resalta que el consumo ha evolucionado hacia una expresión más emocional. Hoy en día, los exportadores apuestan por bouquets terminados y diseños elaborados que responden a la tendencia de regalos listos para entregar, combinando estética y sofisticación.
«En cada ramo exportado hay trabajo, planificación y una apuesta por la calidad. Pero también hay algo más difícil de cuantificar: la capacidad de convertir un gesto sencillo en un recuerdo memorable. Este Día del Cariño, Guatemala no solo exporta flores, exporta emociones», concluyó Obrock.
Con mercados consolidados en Estados Unidos, Costa Rica y El Salvador, el sector floricultor guatemalteco demuestra que la tradición, la innovación y el esfuerzo humano son la fórmula para seguir floreciendo en el comercio mundial.


































