16.7 C
Guatemala City
sábado, mayo 23, 2026

El cuento de la criada y el horror del totalitarismo

Considerada un “clásico instantáneo”, El cuento de la criada (1985), también ha sido calificada como la mejor novela de la canadiense Margaret Atwood. Ambientada en una sociedad terrorífica del futuro, ha sido llevada a la pantalla como serie y es uno de los textos imperdibles de la época actual.

Redacción Perspectiva

Imaginemos por un momento que Estados Unidos cambia al punto de perder hasta su nombre y pasa a ser gobernado por un grupo dirigente misterioso que esclaviza a las mujeres fértiles para obligarlas a entregar sus hijos apenas nacidos.

Gilead se llama ese país imaginado por Atwood, quien con una narrativa magistral logra dar realismo al absurdo total: el país de las libertades individuales gobernado por una banda totalitaria que logra hacerse con el poder absoluto luego de una catástrofe ¿ambiental? ¿nuclear?. La autora no lo explica con detalle, pero resulta clarísimo que la fertilidad es un tesoro y los niños un bien preciado.

Con el pretexto de una extraña religiosidad, se impone el fin de cualquier libertad individual y las familias son separadas. La reclusión y el aislamiento son constantes para quienes deben servir a los gobernantes, quienes gozan de varias libertades aunque se guardan de exponerlo.

Las llamadas criadas son separadas de sus familias. Les cambian el nombre y las someten a una vigilancia estricta. Obligadas a procrear, transitan en un mundo donde son cuidadas tal como un buen ganadero podría cuidar a sus mejores ejemplares.

Algunos vislumbres del pasado en ese mundo distópico, llenan de nostalgia a la protagonista, de quien no llega a conocerse el nombre real en ese texto que, si bien es extenso, no por ello es denso y mantiene la tensión del lector desde la primera página.

 

Suscríbete a Nuestro Boletín

¡No te pierdas las noticias más relevantes y contenido exclusivo! 📲

Últimas Noticias

Noticias Recomendadas