En la primera sesión plenaria de la nueva Asamblea Legislativa de El Salvador aliada del presidente Bukele, destituyó a los magistrados de la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) y al fiscal general en una acción promovida por la diputada y vicepresidenta de la Asamblea, Suecy Callejas.
Redacción Perspectiva
El bloque oficialista de El Salvador realizó este sábado su primera acción al asumir el control de la Asamblea Legislativa. Por solicitud de la diputada y vicepresidenta de la Asamblea, Suecy Callejas (exministra de Cultura del gobierno de Nayib Bukele) se realizó la votación que finalmente llevó a la destitución de los cinco magistrados de la Sala de lo Constitucional y posteriormente también fue destituido el fiscal general.
Con 64 votos a favor, 19 en contra y un ausente, la Asamblea Legislativa de El Salvador tomo la decisión de destituir tanto a los jueces titulares como a los suplentes de una de las instancias que se ha manifestado en contra de algunas políticas del gobernante salvadoreño.
En su cuenta oficial de Twitter, la diputada Callejas resumió las principales causas de la decisión de la Asamblea que son:
– Emisión de sentencias que limitaron las facultades indispensables para el control de la pandemia
– Modulación de sentencias para justificar las decisiones arbitrarias que generaron violaciones a derechos y garantías constitucionales.
– Invasión de las funciones propias de otros Órganos del Estado
– Irrespeto al principio de legalidad como límite a las actuaciones de todo funcionario público
– La Sala se auto convirtió en un súper poder frente al Legislativo y Judicial, quebrantando el equilibrio del Estado de Derecho
Las reacciones de la acción de la Asamblea Legislativa salvadoreña no se han hecho esperar. El secretario general del Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN), Óscar Ortiz, ha explicado a través de su cuenta de Twitter que el presidente salvadoreño «consuma un claro golpe a la democracia.”
Por su parte, EE.UU. y la comunidad internacional han manifestado su preocupación que claramente pone en riesgo la estabilidad institucional, la gobernabilidad e independencia de poderes.
Mientras que Nayib Bukele celebró la medida con una publicación en su cuenta de Twitter que dice:
“Y el pueblo salvadoreño, a través de sus representantes, dijo: ¡destituidos!», ha agregado, tras asegurar que «saqueos y crímenes le han hecho a nuestro país y a nuestra gente», mientras «ellos celebran, el pueblo celebra con nosotros».
Además, Bukele cuestionó los mensajes de desaprobación de los líderes de otros países que se pronunciaron en contra de la decisión de la Asamblea.
«Un mensaje a los pueblos de esos “líderes”: Jamás los apoyen. Si los llevan al poder irán a negociar con el mismo régimen que ahora los tiene en la miseria» expresó el mandatario salvadoreño.


































