El vicepresidente Guillermo Castillo continúa presentándose como la cara opuesta del gobierno de Alejandro Giammattei, al declinar reunirse con el representante de la misión de la OEA. Por su parte la Premio Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú manifestó que la petición de Giammattei fue presentada “a su conveniencia”.
María Renée Saravia
El vicepresidente Guillermo Castillo y la Premio Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú manifestaron su postura ante la llegada de la misión de la Organización De Estados Americanos (OEA), que cumple con la solicitud del presidente Alejandro Giammattei al recurrir a la Carta Democrática Interamericana.
En su cuenta de Twitter, el vicepresidente Castillo dio a conocer que no aceptó reunirse con el encargado de la misión de la OEA, Fulvio Pompeo. De acuerdo con Castillo, su punto de vista no es tan importante como la opinión que puedan aportar otros sectores de la sociedad.
El presidente de la Fundación contra el Terrorismo (FCT), Ricardo Méndez Ruiz cuestionó a Castillo por no acceder a la reunión “con el máximo órgano de la región en defensa de la democracia” y recordó que Castillo solicitó públicamente al mandatario que renunciará al cargo, medida ilegal e inconstitucional, según indica Méndez Ruiz.
Al respecto, el presidente del Centro para la Defensa de la Constitución (Cedecon), Stuardo Ralón indicó:
“Proponer que se interrumpa el periodo constitucional, para que fuera de los procedimientos establecidos en la Constitución, se establezca quién gobernará la República de Guatemala mediante un supuesto grupo de notables, es ilegal e inconstitucional” declaró Ralón durante una entrevista a República.
En este sentido, sorprende la decisión de Castillo al no aceptar la invitación de Pompeo para exponer de forma directa su punto de vista y evitar las interpretaciones que puedan darse sobre su papel dentro del gobierno, que hasta ahora se presenta como un critico efervescente.
“Califiqué de precipitada la decisión de invocar la Carta Democrática Interamericana de la OEA. El enviado especial me solicitó audiencia. Declino mi participación. Le recomiendo reunirse con distintos sectores de la sociedad guatemalteca que seguro tendrán mucho que comentarle”, dice el tuit del vicepresidente.
Por su parte, la Premio Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú envió un oficio al Secretario General de la OEA, Luis Almagro, en el que le informa que la petición del mandatario es “a su conveniencia”.
De acuerdo con el documento dirigido a la OEA, Menchú considera que la situación actual del país no ameritaba que el mandatario invocará la Carta Democrática Interamericana.
“Por ello resulta extraño y fuera de contexto, la acción del Presidente de la República de Guatemala en invocar la Carta Democrática Interamericana, debido a que, a la luz de las condiciones excepcionales que requiere aplicar este instrumento de derecho internacional, ninguna de las causales y consecuencias políticas y jurídicas recurrentes en la presente crisis, lo ameritan”, dice el documento.
Por otro lado, la Premio Nobel de la Paz, manifestó que el país necesita con urgencia una reforma constitucional y un dialogo con todos los grupos sociales que integran al país.































