Luego de una votación prolongada hasta motivar suspicacias en el público, el Congreso registró 77 votos en contra. Sin embargo, el camino parece estar a medias y la sesión de hoy podría prolongarse mucho más de lo que quisiera la ciudadanía.
Redacción Perspectiva
El pleno del Congreso tuvo hoy muchos elementos merecedores de un estudio minucioso. Por ejemplo, largos lapsos donde se mantenían 54 votos favorables a las restricciones, seguidos de inexplicables parones en la transmisión, lo que fue capitalizado por el diputado Aldo Dávila, quien terminó protagonizando la jornada, con miles de seguidores en su Facebook Live, desde donde transmitió continuamente.
Finalmente, la votación se detuvo en 77 alrededor de media hora, lo que resulta insólito, aunque una fuente cercana al Congreso explicó a Perspectiva que había varios diputados que marcaron su presencia en la pizarra electrónica pero estaban ausentes, por lo que las autoridades esperaban su retorno. Según dijo, esto lo permite la ley.
Luego de algunas trifulcas, se cerró la sesión para dar paso a otro largo camino, que es votar a favor de la improbación aparentemente lograda con los 77 votos. Sin embargo, inmediatamente después del cierre de la votación, se inició una desbandada y por lo menos 17 diputados se desmarcaron de la pizarra, con manifiesto descontento de Dávila.
Finalmente, el diputado Carlos Barreda dijo que el proceso debe extenderse hasta su final, que pudiera ser las 12 de la noche de hoy, debido al requerimiento de la Corte de Constitucionalidad, que los instó a cumplir el artículo 77 de la Ley Orgánica del Organismo Legislativo, la cual indica:
ARTÍCULO 77.- Sesiones Permanentes. Cuando un asunto requiera tratamiento de urgencia, el Congreso podrá declararse en sesión permanente hasta la conclusión del negocio. En este caso, la sesión podrá durar las horas y días necesarios, pero la Junta Directiva por sí, o a petición de tres o más Diputados, acordará los recesos convenientes sin que para ello se levante la sesión.
Lo anterior, hace prever que sea hasta las primeras horas de la madrugada cuando se tenga certeza del resultado, que inicialmente fue aplaudido por quienes se oponen a un nuevo Estado de Calamidad.
































